• Búsqueda de libros, revistas, folletos o mapas.
  • Búsqueda, consulta y visualización de fotos, audios o documentos
  • Búsqueda de libros, revistas, folletos o mapas en cinco diferentes bases de datos.
  • Centro de Documentación del Departamento Administrativo de Planeación - DAP.

Aprender en las turbulencias del espíritu

Por: Maria Eugenia Guitérrez

___

Nací un 3 de abril de 1968 en la bella ciudad de Medellín, en una familia típica antioqueña: llena de tradiciones y valores muy arraigados, creo yo: por tener su origen en el Suroeste Antioqueño. Ellos fueron desplazados del municipio de Salgar en el año 1948, en la época de la violencia. Para entonces tenía mi tío mayor Gilberto tres años y mi madre Delia Rosa 2, y bueno ya venía camino el tercero de mis tíos. Mi abuelo Ángel María y Mi abuela Josefina, fueron el soporte de un gran número de hijos fruto de su amor, además de hacerse cargo de mí cuando contaba con 9 meses de nacida y de mi hermana, menor que yo 18 meses, desde que contaba con escasos 45 días.

Entendiendo que para alimentar tantas bocas era necesario el aporte de los hijos mayores, mi madre debía buscar trabajo en casas de familia para ayudar al sustento de sus hermanos menores. Mi abuela Josefina fue una matriarca férrea a la que no le quedó grande la viudez. Tengo que reconocer que de ella recibí grandes enseñanzas.

Recuerdo mucho el solar de su casa, los árboles frutales de infancia sembrados: un naranjo gigante, el papayo, el árbol de tomate y el aún sobreviviente guayabo. Recuerdo que en medio de la pobreza estos árboles sostenían nuestros sueños de niños; el columpio, la casa de madera en el árbol fueron los cómplices de pilatunas y locuras de infancia de mis tíos y tías, de mis primos y casi hasta de mis hijos. Bajo su sombra siempre se tejieron ilusiones, se realizaron cortes de pelo, se jugó a los carritos, se batía la natilla y se cocinaba el infaltable sancocho dominguero.

 

___

Puedo decir que siempre fui impetuosa y contestaría, lo que me costó un poco la fama de ser rebelde e inconforme. Me fui de la casa de mis abuelos a los 16 años tratando de encontrar mi norte sin muchas presiones.  Viví en la casa de mi profesora de literatura con la que solía compartir bellas lecturas de poesía. Trabajé escrutando chance, haciendo confites, elaborando pantalonetas (que me aterran), haciendo mandados y cuidando dos niñas hermosas que aún hoy me llaman tía.

Mi mayor acto de rebeldía fue siempre querer aprender y mi mayor sueño pisar las aulas de mi Alma Mater la Universidad de Antioquia. Ya lo dice Marguerite Yourcenar “Lo mejor para las turbulencias del espíritu, es aprender. Es lo único que jamás se malogra. Puedes envejecer y temblar, hablando; puedes velar en las noches escuchando el desorden de tus venas, puede que te falte tu único amor y puedes perder tu dinero por causa de un monstruo; puedes ver el mundo que te rodea, devastado por locos peligrosos, o saber que tu honor es pisoteado en las cloacas de los espíritus más viles. Sólo se puede hacer una cosa en tales condiciones: Aprender”.

A mi padre Miguel Ángel Gutiérrez lo conocí a los catorce años y perdí todo contacto con él durante casi 36 años, en el último año hemos intentado reconocernos un poco, pues creo que mis hijos tienen derecho a conocer sus raíces. Tengo un padrastro: Lubín Ríos, al que amo con todo mi corazón, quizá ha sido el remanso que ayudó un poco a encausarme en la vida.  Soy la mayor de todos los nietos de ambas familias, que ya de por sí son numerosas. La vida me bendijo con 5 hermanas mujeres y un hermano hombre por parte de mi padre biológico y 3 hermanas por parte de mi madre. He compartido mi vida por casi 27 años con Claudio Olarte, el padre de mis hijos. Estefanía llegó a nuestras vidas por azares del destino, hoy tiene 24 años, Santiago que cumple 18 y Daniel de 12. El pasado 26 de marzo cumplimos 4 años de casados, y aún hoy sigo escribiendo mi historia al lado de esos seres que dan luz a mí vida.

 

___

Siempre me llamó la atención la historia del pensamiento del hombre, las Ciencias Sociales y Humanas marcaron mi intención de elegir una profesión. Si bien llegué a la Bibliotecología por segunda opción (la primera siempre fue Psicología), esta carrera logró atrapar mi interés de una forma indescriptible. Sin embargo, a raíz de mis intervenciones en varias instancias de la Biblioteca Pública Piloto, creería que el derecho es lo que más me llama la atención.

Como profesional de la bibliotecología ¿qué retos percibe para el oficio y las bibliotecas en la actualidad?

Yo creo en una visión humanista de las bibliotecas y en un ejercicio muy humanístico de la profesión. Creo que las bibliotecas son determinantes en la consolidación y el desarrollo de la sociedad, sobre todo en el plano local, están y estamos en la obligación de convencer a los ciudadanos y a los políticos locales sobre su capacidad para ofrecer servicios eficaces que den respuesta a las demandas de una sociedad cambiante, pero con grandes inequidades y desigualdades. Nuestro reto es conseguir que la biblioteca pública impulse diferentes procesos en nuestro ámbito local, que permitan que la sociedad en general se empodere frente a su papel como agente cambiante de su realidad social.

¿Qué le parece la incorporación de las Nuevas Tecnologías en las bibliotecas? ¿Son necesarias o se podría prescindir de ellas?

Ya en los albores del siglo XX, cuando estalló el Boom de la era de la Sociedad de la Información, las bibliotecas enfrentaban necesariamente un ultimátum frente a incorporar las “nuevas tecnologías” a la gestión de la información y las bibliotecas. Como lo dice el Manifiesto de la UNESCO (1994): “La biblioteca pública es un centro local de información que proporciona todo tipo de conocimientos y de información a sus usuarios. Las funciones de la biblioteca pública tienen que ser asumidas en su proyección digital, sobre todo considerando que el objetivo prioritario de todas las políticas de información es facilitar el acceso a la información a todos los ciudadanos y ciudadanas”. La biblioteca pública desde mi sentir debe enfocar sus esfuerzos a desarrollar nuevos servicios vinculados a esas nuevas tecnologías y, al mismo tiempo, que estos tenga presentes los factores educativos, socioeconómicos y culturales que afectan al desarrollo de nuestra sociedad, incluyendo la gran brecha tecnológica que aún podemos ver en los distintos lugares y periferias de nuestra ciudad.

 

Cuéntenos algo curioso que le haya pasado dentro de su profesión y que le arrebate una sonrisa.

Creo que estar por casi catorce años en la Filial Juan Zuleta Ferrer marcó mi vida, tanto desde lo profesional como desde lo personal. Allí tuve la oportunidad de compartir con varios compañeros que fueron participes de en ese momento del gran impacto que se dio en esa comunidad gracias a las acciones y servicios que en ella se impartían. Elkin Duque, Humberto Zapata, Gabriel Jaime Vanegas, Doña Martha Rúa, Nicolás Ríos. Hace poco vino acá a la Central una usuaria de Campo Valdés que ahora vive por el sector del Estadio. Nos contó que fue a mostrarle a la Filial a su hija de 8 años, el lugar donde crecieron y se alimentaron sus sueños de ser profesional. Nos contó que lloró cuando se enteró que ya no estábamos allí. Yulieth Herrera ahora es Administradora de Empresas y Contadora Pública. Vino a darnos las gracias por todo lo que la Biblioteca hizo por ella y por su familia.

 

 

Ha participado en diversos comités en la entidad, ¿Cuál considera es el mayor reto para los servidores ante los cambios normativos que presenta el servicio público?

El empleo público sabemos todos, es el núcleo básico de la estructura de la Función Pública. Creo que más que cambios en las Normativas que garantizan la eficiencia de la administración pública, estamos en estos momentos participando de un asentamiento de la norma con el fin de ofrecer estabilidad e igualdad de oportunidades para el acceso y el ascenso al Servicio Público.  Es importante para los empleados de la BPP, más allá de conocer las diferentes normas que aplican, los criterios de mérito en el empleo público, que se apropien y empoderen de las diferentes instancias de participación con que cuenta la Institución, de tal manera que puedan entrar a conocer sus dinámicas y poder también participar en su transformación.

 

#Síguenos

                       

#Suscríbete

Enviar
© 2010  |  Biblioteca Pública Piloto de Medellín para América Latina | Carrera 64 No. 50 - 76 | Tel. 4600590