Una organización que repudia el trabajo y se dedica al
“maravilloso cotidiano”.
Inconformidad con el orden espiritual imperante en Colombia –
Poesía sin dialéctica.
Por García, corresponsal
Medellín, 8. – En los círculos culturales y artísticos de
Medellín, se viene hablando con insistencia de un movimiento de intelectuales
jóvenes llamado el “Nadaísmo”.
No se sabe concretamente en qué consiste. Su “contenido” es
apenas conocido por un grupo reducido que se reúne en “La Bastilla”. Pero la
sola mención de la palabra “nadaísmo” ha bastado para crear una virtual zozobra
en los medios de universitarios y cocacolos, y aún en reuniones serias de
intelectuales de prestigio.
Se rumora en estos círculos que se trata de una impostura
literaria, de un snobismo existencialista de nuevo cuño o de una moda.
Lo único que es cierto es que los intelectuales que se llaman
a sí mismos Nadaístas, exhiben por la ciudad de Medellín las más extrañas poses
y algunos de ellos están acreditando la moda del peinado a lo Françoise Sagan.
Para aclarar el asunto nadaísta entrevistamos a Gonzalo
Arango, el autor de un manifiesto que está próximo a aparecer y que contiene las
bases del movimiento.
Una rebelión esquizofrénica
Cuando el corresponsal preguntó al “sociólogo” del movimiento
qué es el nadaísmo, dijo en acto:
- Es una rebelión esquizofrénica-consciente de la juventud
contra los estados pasivos del espíritu y la cultura.
A la pregunta de quiénes son los nadaístas, respondió:
- Somos unos tipos muy bien dotados intelectualmente.
Fluctuamos entre los extremos de la genialidad y la locura. Somos indefinibles,
pero la definición más aproximada la dio Regis Jolivet en su diccionario
filosófico, al decir que el genio es una cualidad natural.
Respecto a la condición necesaria para ser nadaísta, se
expresó así:
- Hay una muy esencial: tener ideas y emociones
inclasificables. Algunos tipos están en los manicomios por culpa de esta
cualidad que nosotros exigimos como la gran virtud del nadaísmo.
- ¿Es, en consecuencia un movimiento de locos?, preguntamos.
- Si la locura es no estar de acuerdo con el actual régimen
de la cultura colombiana.
- En general, ¿a qué se dedican los nadaístas?
- En general, a nada, y en particular a la vida ociosa.
- ¿No trabajan?
- Nos dedicamos a lo maravilloso cotidiano.
- ¿Qué es eso?
- La poesía, la belleza.
- Pero no se vive de poesía…
- Tampoco se vive de antipoesía, o mejor, se vive de todos
modos.
Incompatibilidades
Preguntamos también a “Gonzalito” Arango si existe
incompatibilidad entre la poesía y el trabajo, y dijo:
- En Colombia no se puede ser poeta y profesor de literatura
colombiana al mismo tiempo; escritor y miembro de la sociedad de mejoras
públicas; nadaísta y empleado de la dirección de educación, poeta y cobrador de
impuestos, poeta y arrendatario, etc.
- Entonces, ¿ de qué viven?
- “La vida es un facsímil de la muerte”, como dice el
filósofo. Pero para defendernos de la policía y eludir las leyes sobre vagancia
nos hemos inventado nuestra propia teoría sobre el trabajo. Una nueva moral.
- ¿En qué consiste?
- Negamos el trabajo por las siguientes razones:
1. Porque el trabajo es atentatorio contra la dignidad de la
poesía y contra la misma dignidad humana.
2. Porque no existe en Colombia ningún trabajo que pueda
desempeñar un nadaísta y por el cual pueda cobrar una remuneración honesta.
3. Porque en esencia el trabajo es muy aburridor.
4. Porque amamos la vida, y el trabajo constituye un derroche
absurdo de energías vitales que gasta el aparato orgánico, envejece las células
generadoras de la vida fisiológica y atrofia los centros nerviosos que producen
las ideas y la belleza nadaísta.
5. Por razones obvias, etc.
6. ¿Los nadaístas tienen dinero?
- Yo no tengo, al menos, otros son de familia burguesa.
Alguien dijo malévolamente que sólo puede ser nadaísta el que tiene un hermano
que trabaja para sostenerlo.
El surgimiento
Respondió a otra pregunta manifestando:
- Fue una larga gestación. Primero fue un impulso instintivo
de rebeldía frente a los valores consagrados de la literatura y de la tradición
espiritual del país. Luego abandonamos el proyecto.
- ¿Está el nadaísmo en su segunda etapa?
- En realidad, lo de esa época era un abordo. Ahora ha nacido
verdaderamente.
- ¿Podría determinar el momento preciso, el lugar y la fecha
de nacimiento?
- “Café Bemoca, Cali, una noche de enero de 1958, soledad
abyecta, miraba a una mujer muy bella llamada Leonor”. La vida me propuso
tácitamente esta alternativa: el suicidio o… Esos puntos suspensivos fueron el
nadaísmo. Nació como un impulso de vivir, de luchar, como un rechazo de la
muerte. Necesitaba crearme una mística para vivir. Esa misma noche empece a
escribir el manifiesto y cuando lo terminé me vine a Medellín.
“Filosofía” propia
- ¿El nadaísmo es una filosofía pesimista?
- No es una filosofía, ni es pesimista, aunque sí es un
movimiento negativo.
- ¿Y usted cree posible la aceptación de algo que es
solamente negativo?
- El lado positivo del nadaísmo es la negación del orden
espiritual imperante en Colombia, particularmente en el arte y la cultura.
- ¿Por qué medios van a expresar su inconformidad?
- Por medio de una revista sin avisos. Si es necesario, y en
última instancia, trabajemos para sostenerla. No queremos hipotecarle a nadie
nuestro pensamiento.
- ¿Cómo se llama la revista?
- Se llamará simplemente “Nada”.
Para el caso colombiano
El corresponsal preguntó también si el nadaísmo tiene
parentescos con otros movimientos artísticos anteriores colombianos o del
extranjero y Arango respondió:
- En ciertas bases generales comunes a todo movimiento
revolucionario sí. Los surrealistas lo llamaron: un cierto estado de furor. Por
lo demás tiene una dinámica concreta y específica sobre Colombia, su cultura,
sus sistemas, sus valores representativos.
- ¿El movimiento de ustedes aspira convertirse en escuela
literaria?
- No. Nosotros no somos dogmáticos, ni vamos a sacrificarle
la libertad a las preceptivas. El nadaísmo es una libertad abierta a las
posibilidades de la cultura colombiana. Yo comparo la libertad del escritor
nadaísta con la del hombre que se lanza de un décimo piso como protesta al dogma
de la gravitación de la tierra.
- ¿ Quiere eso decir que no hay normas para escribir al
estilo nadaísta?
- Habrá un tipo específico de literatura nadaísta, sobre todo
en la poesía.
- ¿ Cómo se podrá reconocer?
- Cuando alternen en el poema la razón frígida de la
sensibilidad intuitiva, simultáneamente con la sensibilidad ardiente de la razón
pura educativa.
- Eso va a ser muy difícil reconocerlo.
- Más claramente: d ela poesía nadaísta se excluyen los
siguientes valores: la polémica, la dialéctica, la lógica, el ritmo, la rima, la
belleza en todas sus manifestaciones, el sentimiento, la razón y todo lo
decorativo y esencial que se le pueda quitar hasta que el poema quede reducido a
nada, al simple esquema de belleza, a una especie nueva de pecado original del
espíritu creador.
Sin jefes
- ¿Quiénes integran el grupo directivo del movimiento?
- Por sus obras los conoceréis. Son hombres comúnmente
desconocidos: Alberto, Guillermo, Amílkar, Humberto, Lucía, Ernesto, etc.
- ¿Usted es el jefe?
- No hay jefes. El nadaísmo no es un partido político. Es una
pasión del espíritu individual para expresar inquietudes y emocionales
colectivas.
- ¿ Es cierto que en casa de un pintor casi se daña una
fiesta de intelectuales y artistas por culpa del nadaísmo?
- Es cierto. Debido a los malentendidos de algún tipo
irresponsable que tiene la petulancia de hacerse pasar por nadaísta sin saber lo
que significa eso.
- Usted defendió la seriedad del nadaísmo como movimiento de
ideas?
- Era inútil. Ya le habían creado un piso falso. Pero Pedro
Restrepo Peláez, Carlos Castro Saavedra,Eduardo Correa, Manuel Mejía Vallejo,
Federico Ospina, Alberto Aguirre y otros entendieron que la impostura no era
mía.
- ¿Emitieron algún concepto?
- Castro Saavedra dijo que el nadaísmo era como un niño
pequeño tirando piedras contra las vitrinas de Junín. Rectificará cuando conozca
el manifiesto.
- ¿Y cuando aparecerá?
- Cuando hay dinero para editarlo. “Dentro de un mes, dentro
de un año”, como dice melancólicamente Françoise Sagan.
Tomado de “El Tiempo”, julio 8 de 1958. Archivo de prensa del
Movimiento Nadaísta. Biblioteca Pública Piloto de Medellín para América Latina.
EVOCACIÓN DE GONZALO ARANGO
POR JAIME JARAMILLO ESCOBAR
EN 1931 NACIÓ UN PRECIOSO NIÑO EN EL HOGAR FORMADO POR DON FRANCISCO ARANGO Y
DOÑA MAGDALENA ARIAS. LO MECIERON EN SU CUNITA. LE DIERON BIBERÓN. NADIE
SOSPECHABA NADA.
LO CONOCÍ EN 1946. ERA ENTONCES UN CHICO DE ASPECTO DELICADO, LO MÁS
INOFENSIVO DEL MUNDO, SIEMPRE CON UN LIBRO BAJO EL BRAZO. NO SERVÍA PARA JUGAR
AL FÚTBOL.
LE GUSTABA MUCHO QUEDARSE HARAGANEANDO EN EL RÍO, DISPUTÁNDOLES LAS GUAYABAS
A LOS PÁJAROS, LEYENDO A PLATÓN. LE REPROCHÉ PORQUE NO IBA A CLASE. ME CONTESTÓ:
- VOS SOS PENDEJO. PLATÓN ES MUCHO MEJOR MAESTRO QUE DON SOFONÍAS ARCILA.
ME DOLIÓ POR DON SOFONÍAS. ME GUSTABA MÁS EL NOMBRE DE SOFONÍAS QUE EL DE
PLATÓN, QUE PARECÍA UN APODO; Y ADEMÁS DON SOFONÍAS ERA EL PROFESOR DE CIENCIAS
NATURALES, MI MATERIA PREFERIDA. HACER HERBARIOS, EMBALSAMAR ANIMALES: NO HAY
UNA COSA MÁS LINDA EN LA VIDA. EMPECÉ A COGERLE FASTIDIO AL TAL PLATÓN.
NOS HICIMOS MUY AMIGOS, GONZALO Y YO. USTEDES SABEN CÓMO ES CUANDO DOS CHICOS
EN EL COLEGIO SE HACEN AMIGOS: LOS PROFESORES CREEN QUE SON MARICAS. SI NO FUERA
POR LOS PROFESORES, LOS MUCHACHOS PODRÍAN SER FELICES.
EN ESE TIEMPO LA FILOSOFÍA ESTABA DE MODA ENTRE LOS ESTUDIANTES DEL LICEO
JUAN DE DIOS URIBE, EN ANDES, A LA ORILLA DE TORRENTOSO RÍO SAN JUAN, QUE SE HA
TRAGADO CARROS CON TODA LA GENTE ADENTRO; Y SE CANSAN DE BUSCAR A LOS AHOGADOS,
Y NO LOS ENCUENTRAN SINO CUANDO YA VAN LLEGANDO AL RÍO CAUCA, CON ESE MODO DE
NADAR, TAN CALMADO E INDIFERENTE, QUE TIENEN LOS AHOGADOS.
Y ADEMÁS DE LA FILOSOFÍA, TAMBIÉN ESTABA DE MODA ENTRE NOSOTROS LA ORATORIA,
Y LOS MÁS AFICIONADOS SE IBAN A GRITAR IMPROVISADOS DISCURSOS AL RÍO, Y YO SÉ
QUE EL RÍO LOS GRABÓ, PERO SE LOS LLEVÓ HASTA EL MAR, Y AHORA ESOS DISCURSOS
ANDARÁN ASUSTANDO A LA GENTE EN EL MAR.
PORQUE ENTRE ELLOS ESTABAN LOS DE LUIS ANÍBAL TASCÓN, UN INDÍGENA QUE LLEGÓ A
SER ABOGADO PARA DEFENDER A SU TRIBU, Y ENTONCES LO ASESINARON; Y ESTABAN LOS DE
GONZALO ARANGO, QUE QUERÍA SER ORADOR Y FILÓSOFO, Y MUCHAS OTRAS COSAS, ALGUNAS
DE LAS CUALES ERAN INCOMPATIBLES ENTRE SÍ, POR LO CUAL TUVO QUE ESCOGER, Y
ESCOGIÓ, Y NO SABÍAMOS QUE EL ESCOGIDO ERA ÉL.
YO CURSABA EL PRIMERO DE BACHILLERATO, GONZALO EL SEGUNDO, PUES ÉL, EN ESE
ENTONCES IBA ADELANTE MÍO, Y AHORA YO VOY DETRÁS DE ÉL.
PROCURABA SIEMPRE APARTARSE A LEER, Y CONSTRUYÓ UN REFUGIO EN EL SOLAR DE SU
CASA, CON AYUDA DE BERNARDO SALAZAR, UN COMPAÑERO DE BETULIA, INTERNO COMO YO.
LOS SÁBADOS Y LOS DOMINGOS IBAN A TRABAJAR. PUSIERON PISO DE TABLAS, Y PAREDES
DE TABLAS, Y LAS VENTANAS NO LAS PUSIERON DE NADA, SINO DE VENTANA, CON UN
TECHO, PARA QUE, SI LLOVÍA, LA LLUVIA PUDIERA HACER ESE RUIDITO TAN SABROSO QUE
A LA LLUVIA LE GUSTA HACER EN LOS TECHOS DE LAS CASAS PARA QUE LA GENTE QUE ESTÁ
DEBAJO SE QUEDE QUIETA Y EMPIECE A BOSTEZAR Y SE VAYA DURMIENDO CON UN LIBRO EN
LA MANO.
BERNARDO SALAZAR FUE DESPUÉS MAESTRO DE ESCUELA. TENÍA QUE SER MAESTRO DE
ESCUELA, PORQUE ERA UN MUCHACHO MUY POBRE. UNA VEZ FUI A SU CASA. UNA VEZ NADA
MÁS, PORQUE QUEDABA ALGO LEJOS. ESA VEZ QUE FUI A SU CASA, LO HICE SOLAMENTE
PARA CONOCER Y SALUDAR DE MANO A SU MADRE Y A SU HERMANA. VIVÍAN TAN SOLITAS LAS
DOS QUE ÚNICAMENTE LAS ACOMPAÑABA EL TIEMPO CON SUS HORAS, SUS MINUTOS Y SUS
SEGUNDOS, EN UN RANCHITO MUY FLACO Y CON UN PERRITO DE ESA RAZA QUE LLAMAN
FAMÉLICA, O LATINOAMERICANA, QUE SI NO LO COGÍ FUE PORQUE NO SE PODÍA COGER,
PERRITO INASIBLE, CON TUS LADRIDOS DE BIENVENIDA, LADRIDOS INAUDIBLES, COMO
TANTOS PERRITOS DE GENTE POBRE, QUE CASI NO TIENEN PERRITO.
AQUEL RANCHITO, EN LAS AFUERAS DE BETULIA, ERA UN RANCHITO DE PAJA CON UN
PATIO MUY BARRIDO, DONDE BRILLABAN LAS ROSAS MÁS LINDAS DEL MUNDO, PERO ERAN
UNAS ROSAS CHIQUITITAS, COMO LA POBREZA QUE TENÍA SITIADO AQUEL RANCHO.
PARA LLEGAR ALLÍ, YO HABÍA TENIDO QUE IR DE ANDES A BOLOMBOLO EN BUS, Y MIRAR
UN RATO BIEN LARGO EL RÍO CAUCA, PARA QUE NO SE ME OLVIDARA CÓMO ERA AQUÉL RÍO,
Y DESPUÉS HABÍA TENIDO QUE IR POR OTRA CARRETERA Y PASAR POR CONCORDIA Y LLEGAR
A BETULIA EL DÍA SIGUIENTE, PORQUE HABÍA HABIDO UN DERRUMBE Y NO HABÍA QUEDADO
PASO Y YA ESTABA MUY OSCURO CON LA LLUVIA QUE CAÍA.
Y AL RATO DE HABER LLEGADO NOS SIRVIERON LA COMIDA, A MÍ Y AL PERRITO. NO
HABÍA MÁS COMIDA QUE ÉSA, PERO NO ERA GENTE DE LIMOSNA. ANTES EN ANTIOQUIA LA
GENTE ERA ASÍ. LOS LIMOSNEROS VINIERON DESPUÉS. A LOS LIMOSNEROS LOS PRODUCE LA
RIQUEZA. MIENTRAS MÁS LIMOSNEROS HAY, MÁS RICO ES EL PAÍS. Y LOS ESTADOS UNIDOS
DEBEN SER UN PAÍS MUY POBRE, PORQUE ALLÁ NADIE TIENE UNA MONEDA PARA DAR. SI TE
LA DAN, TE COBRAN INTERESES.
AQUÉL REFUGIO QUE GONZALO CONSTRUYÓ EN EL PATIO DE SU CASA PASÓ A LLAMARSE LA
ISLA, Y GONZALO Y YO TUVIMOS DESDE ENTONCES LA OBSESIÓN POR LA ISLA. COMO NUNCA
PUDIMOS TENER ESA ISLA, TERMINAMOS CONSTRUYÉNDOLA DENTRO DE NOSOTROS MISMOS, Y
ESA FUE LA RAZÓN POR LA QUE MÁS TARDE GONZALO SE APASIONÓ POR SAN ANDRÉS Y
PROVIDENCIA, Y ALLÁ ENCONTRÓ A ANGELITA, QUE LO ESTABA ESPERANDO DESDE 1946, O
QUIZÁ DESDE ANTES, DESDE EL COMIENZO DEL MUNDO.
COMO NADIE SABÍA EL MODO EN QUE LAS COSAS SE ENTRELAZAN ACÁ EN LA TIERRA,
GONZALO LE TRANSMITIRÍA MUCHO DESPUÉS A SIMÓN GONZÁLEZ RESTREPO AQUELLA IDEA DE
LA ISLA, Y POR ESO SIMÓN FUE A PARAR A SAN ANDRÉS, Y SAN ANDRÉS TUVO UN BUEN
GOBERNADOR POR PRIMERA VEZ EN TODA SU HISTORIA.
COMO YO TENÍA UN PERIÓDICO, CONVENCÍ A GONZALO DE QUE ESCRIBIERA UN ARTÍCULO,
Y LO ESCRIBIÓ SOBRE EL QUIJOTE, EN EL CUARTO CENTENARIO DE CERVANTES. ESE ES EL
PRIMER ARTÍCULO QUE GONZALO ESCRIBE, SIN SABER QUE DESPUÉS IRÍA A PARECERSE UN
POCO A QUIJOTE, PORQUE ASÍ ES EL MODO QUE LAS COSAS TIENEN DE ENTRELAZARSE EN
ESTE MUNDO.
TAMBIÉN ORGANIZAMOS UN CENTRO LITERARIO, EL CENTRO INDIO URIBE, QUE ERA MÁS O
MENOS COMO LOS TALLERES DE HOY.
DESPUÉS DEL COLEGIO LE CAMBIARON LA TEJA DE BARRO COCIDO POR PÁGINAS DE
ETERNIT Y DEJARON SEMBRAR CASAS EN LOS TERRENOS A SU ALREDEDOR. PERO EN LOS AÑOS
CUARENTA ERA UN BELLO E IMPONENTE EDIFICIO SOLITARIO EN UN RECODO DEL RÍO, SOBRE
UNA BREVE MESETA. A SU FRENTE ESTABA EL CAMPO DE FÚTBOL, PRESIDIDO POR EL BUSTO
DEL INDIO URIBE.
UNA MAÑANA ENCONTRAMOS CON SORPRESA QUE DURANTE LA NOCHE UNAS FUERZAS QUE NO
SOSPECHÁBAMOS, PERO QUE DEBÍAN SER LAS MÁS NEGRAS Y SANGRIENTAS DE LA HISTORIA,
HABÍAN DERRIBADO EL BUSTO Y LE HABÍAN SEPARADO LA CABEZA. ERA 1948. EMPEZABA LA
VIOLENCIA EN COLOMBIA.
POR ESO UNA NOVELA DE AMÍLCAR OSORIO ACERCA DE AQUELLA ÉPOCA SE TITULA: “LA
EJECUCIÓN DE LA ESTATUA”, NOVELA INÉDITA, COMO LA MAYOR PARTE DE LA OBRA
NADAÍSTA, QUE A PESAR DE ESTAR INÉDITA TÁNTO HA INFLUIDO EN LA NUEVA LITERATURA
COLOMBIANA DESDE SUS SOLOS TÍTULOS: “SÚBETE EN TODO MÍ”, O “LA FRENTE CUBIERTA
POR EL CABELLO”, SON TÍTULOS QUE POR SÍ SOLOS TRANSFORMAN UNA LITERATURA. LA
OBRA POÉTICA DE AMÍLCAR U., O LA DE DARÍO LEMOS, TUVIERON RECONOCIDA INFLUENCIA
EN LA POESÍA JOVEN, AÚN SIN HABER SIDO PUBLICADAS EN LIBRO. Y EL QUE MÁS LIBROS
HA PUBLICADO, EDUARDO ESCOBAR, QUE HA PUBLICADO TRECE, LOS SIGUE CONSIDERANDO
INÉDITOS, CON TODA LA RAZÓN. EN 1970 AMÍLCAR OSORIO ESCRIBIÓ: “HACE DOCE AÑOS
QUE EDUARDO ESCOBAR ES EL MEJOR POETA DE COLOMBIA Y POCA GENTE LO SABE”. ESTAMOS
EN EL 86 Y LO ÚNICO QUE HA CAMBIADO ES QUE YA HACE VEINTIOCHO AÑOS.
EN 1949, GONZALO VIAJA A TERMINAR EL BACHILLERATO EN EL LICEO ANTIOQUEÑO.
CUANDO LO VUELVO A VER ES REDACTOR DE LA REVISTA DE LA UNIVERSIDAD Y SECRETARIO
DE LA BIBLIOTECA Y ME DEJA LEER LOS LIBROS QUE SE ENCUENTRAN PROHIBIDOS, EN UNA
SALA LLAMADA “EL INFIERNO”, DE DONDE SACO ALGO CHAMUSCADOS A THOMAS MAN, A
HERMAN HESSE, Y A MUCHOS OTROS GRANDES MAESTROS QUE ABEL NARANJO VILLEGAS TENÍA
CONDENADOS ALLÍ.
MUY PRONTO GONZALO RENUNCIÓ A LA UNIVERSIDAD, PORQUE DIJO QUE LO QUERÍAN
GRADUAR DE IMBÉCIL, Y SE RETIRÓ A UNA CASITA DE CAMPO DE DONDE SACABA BULTOS DE
NARANJAS QUE VENDÍA ÉL MISMO EN LA PLAZA DE MERCADO PARA PODER COMPRARLE PAPEL Y
CINTA A SU DEVORADORA MÁQUINA DE ESCRIBIR, ESA MÁQUINA DE GONZALO MASTICABA
CINTAS SIN PARAR. ESCRIBIÓ “DESPUÉS DEL HOMBRE” Y “ADIÓS AL PARAÍSO”, NOVELAS
QUE NO SE PUBLICARON PERO OTROS APROVECHARÍAN SUS TÍTULOS.
POCO A POCO SE FUE VOLVIENDO AGRESIVO Y SOMBRÍO, Y UNA NOCHE QUE ME LO
ENCONTRÉ EN LA PLAZUELA NUTIBARA ESTABA COMPLETAMENTE TRANSFORMADO. SE SUBIÓ EN
UNA BANCA, GRITÓ COMO UN POSESO: - ¡YO SOY DIOS; HUÍD DE MÍ!, Y SALIÓ CORRIENDO
O VOLANDO, NO LO PUDE VER BIEN.
EN 1958 GONZALO FUE A CALI PARA FUNDAR EL NADAÍSMO VALLECAUCANO, QUE RESULTÓ
SER DISTINTO DEL NADAÍSMO ANTIOQUEÑO, PORQUE EL NADAÍSMO ANTIOQUEÑO NO CONOCIÓ
EL HUMOR. DESPUÉS DE UNA DE ESAS CONFERENCIAS INICIALES QUE SE CONVERTÍAN EN
CASOS DE ORDEN PÚBLICO, CON CARGAS DE LA CABALLERÍA, NOS ENCONTRAMOS EN UN CAFÉ
DE LA CALLE DOCE, Y ALLÍ CONOCÍ A JOTAMARIO. ERA UN CHICO DE ASPECTO DELICADO,
APARENTEMENTE INOFENSIVO. NADIE SOSPECHABA NADA.
BOGOTÁ, CASA DE POESÍA SILVA, SEPTIEMBRE 25 DE 1986. ARCHIVO DEL MOVIMIENTO
NADAÍSTA. BIBLIOTECA PÚBLICA PILOTO DE MEDELLÍN PARA AMÉRICA LATINA.
GONZALO ARANGO Y EL EXISTENCIALISMO
POR JOTAMARIO ARBELÁEZ
CUANDO CONOCIMOS A GONZALO ARANGO LO PRIMERO QUE NOS LLAMÓ LA ATENCIÓN FUE SU
PALIDEZ CADAVÉRICA, SU LARGA MELENA GRASIENTA, SUS UÑAS DE LUTO, SU GABARDINA
GRIS CON UN ASCUA DE MUGRE BORDEANDO SU CUELLO, EL FULGOR DEMONÍACO DE SU MIRADA
Y LA EXPRESIÓN DE SU PENSAMIENTO QUE RAJABA LAS MESAS. SU CUERPO SIN EMBARGO
MANTENÍA IMPREGNADO EN VETIVERT.
ACABABA DE FUNDAR EL NADAÍSMO, LA ÚLTIMA ESPERANZA DE SOBREVIVIRSE, YA QUE
HABÍA PASADO POR LAS VERDES Y LAS MADURAS EN ESTE MUNDO DESVIROLADO. INCLUSO
ESTUVO A PUNTO DE PERDER LA VIDA CUANDO LAS TURBAS ENARDECIDAS DEL 10 DE MAYO
BUSCABAN A LOS INTEGRANTES DE LA TERCERA FUERZA PARA PASARLOS AL PAPAYO. ÉL MUY
LADINO, QUERIENDO TOMARSE EL PODER PARA EMPEZAR, PARECE QUE ESCRIBÍA LAS
CONSIGNAS Y MANIFIESTOS DEL TERRATENIENTE GENERAL.
PERO PARA ALGO SE HICIERON EN LOS RECINTOS PÚBLICOS LOS RETRETES PARA
SEÑORAS. EN UNO DE ELLOS, EN MEDIO DEL EFLUVIO DE TANTA NALGA PERFUMADA DE
SECRETARIA, PUDO PRESERVAR LA VERTICALIDAD DE SU CALAVERA. Y ESCAPÓ AL CHOCÓ CON
“EL SER Y LA NADA” A SALVO, Y “LA NÁUSEA” POR AÑADIDURA. ALLÍ, A LA ORILLA DEL
RÍO ATRATO, SE COMPENETRÓ EN TAL FORMA CON EL FILÓSOFO DINAMITERO DE LA FRANCIA
LIBERTARIA QUE HIZO UN PACTO CON EL DIABLO QUE CARGABA EN SÍ MISMO Y SE PROMETIÓ
CONDUCIR A LA JUVENTUD DE SU PATRIA POR LOS CAMINOS DE LA PERDICIÓN REDENTORA.
SI PARA LOS NADAÍSTAS GONZALO FUE NUESTRO PROFETA, SARTRE FUE NUESTRO ALÁ. Y
EL PRIMER NADAÍSMO SE NUTRIÓ CON “LAS MOSCAS” Y CON “LAS MANOS SUCIAS”. LA
MAYORÍA NO TENÍAMOS AÚN VEINTE AÑOS, Y COMO DECÍA PAUL NIZAN CITADO POR SARTRE,
“NO PERMITIRÉ QUE SE DIGA QUE ESA ES LA EDAD MÁS HERMOSA DE LA VIDA”. IBAMOS
CONTRA EL MUNDO PARA ENTERRARLO, PARA DECLARARLO DIFUNTO Y COLOCAR UN RAMO DE
ORTIGAS SOBRE SU FÉRETRO. HABÍA LA AMENAZA NUCLEAR, LOS VESTIGIOS DE LA
VIOLENCIA QUE EN REALIDAD NUNCA SE EXTINGUIÓ EN COLOMBIA, Y SIN EMBARGO CIERTA
LITERATURA PEOR QUE ROSA SE EMPEÑABA EN MOSTRARNOS ESTE MUNDO COMO EL MEJOR DE
LOS MUNDOS VIVIBLES.
¡QUÉ DICHA PARA NOSOTROS ASUMIRNOS DE REDENTORES CON LAS LLAMAS DE LOS
APÓSTOLES ANARQUISTAS! EMPUERCAR LAS COSTUMBRES DE UNA SOCIEDAD FALSAMENTE PURA,
HACER GALIMATÍAS DE LAS ORACIONES, SACUDIR LA LITERATURA TRANSFUSIONÁNDOLE LOS
VIRUS MÁS PODRIDOS Y TONIFICADORES, ELEVAR LOS BAJOS INSTINTOS A LA CATEGORÍA DE
VIRTUDES, HACER DEL AMOR EL ACTO MÁS LIBRE Y A LA VEZ EL MÁS MISTERIOSO.
Y CON EL EXISTENCIALISMO COMO RESPALDO, YA QUE URIEL OSPINA Y LA SABIDURÍA
POPULAR PRONTO NOS MARCARON COMO “EXISTENCIALISTAS CRIOLLOS” PARA DEMOSTRAR UNA
VEZ MÁS LA INCAPACIDAD COLOMBIANA DE PENSAR POR NUESTRA CUENTA, PUSIMOS LAS
CARTAS MARCADAS SOBRE LA MESA Y GANAMOS EL JUEGO A NUESTROS TAMBIÉN TRAMPOSOS
ANTECESORES.
EL PAÍS QUE NO HABÍA SIDO SALVADO POR EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS SE SALVÓ
POR EL NADAÍSMO. ASÍ FUERON ENTRANDO LA MINIFALDA, LAS LARGUÍSIMAS CABELLERAS,
LOS CANTOS DE PROTESTA, LA LITERATURA FANTÁSTICA DE COMPROMISO, LOS CURAS
GUERRILLEROS, LOS TRANSFORMISTAS, LA MARIHUANA EN LOS HOGARES, TONELADAS DE
COCAÍNA EN EL MISMO BARCO QUE EL “PROFETA” HABÍA BAUTIZADO FRENTE AL “POETA DE
LA ACCIÓN” INTRÉPIDA, LAS GANANCIAS OCASIONALES, Y UN GRAN SENTIDO DEL HUMOR EN
LOS ÉPICOS ATENTADOS CONTRA EL SISTEMA.
UNA VEZ CUMPLIDO ESE PASO, NO FUE QUE ECHÁRAMOS PIE ATRÁS CUANDO RECORRIENDO
LOS PAISAJES ALUCINÓGENOS QUE NOS FUERON OTORGADOS COMO PREMIO POR NUESTRA
VIRULENCIA CONTRA LA PROSA DEL COMERCIO, DEL TRABAJO AVASALLADOR Y DEL CONSUMO
MASIVO, “LA REALIDAD ENCANTADA” FUE EN NOSOTROS Y ASÍ TUVIMOS LA VISLUMBRE
DIVINA SIN DARNOS PENA, LOS CONTACTOS EXTRATERRESTRES SIN QUE PUEDA ACUSÁRSENOS
DE COMPLICIDAD CON EL ENEMIGO, LAS EXPERIENCIAS MEDIÚMNICAS CON HABITANTES DE
OTROS PLANOS, LA COPULACIÓN DE LOS ÁNGELES Y UN ESPLÉNDIDO SENTIDO PUBLICITARIO
QUE NOS HA PERMITIDO HACER DE NUESTRA GASEOSA IDEOLOGÍA ALGO TAN FABULOSO Y TAN
ENIGMÁTICO COMO LA FÓRMULA DE LA COCACOLA.
¿QUÉ SE DIRÁN SARTRE Y GONZALO AHORA QUE SE ENCUENTREN EN EL IMPERIO VASTO DE
LA “NADA” CONCRETA? ¿QUÉ SE DIRÁN ESTE PAR DE “MUERTOS SIN SEPULTURA” YA QUE SI
YACEN EN ALGUNA NO PUEDE SER EN OTRA QUE EN ESA “TUMBA SIN SOSIEGO” PREGONADA
POR CONNOLLY? IMAGINO A GONZALO ABRIENDO “LA PUERTA CERRADA” PARA QUE PASE SU
MAESTRO. IMAGINO A GONZALO MOSTRANDO A SARTRE SU CAUTIVO. EL DEMONIO AMARRADO A
SU TRONO, VENDADO DE ESPALDAS AL FUEGO PERPETUO Y ESCUCHANDO UN CASSETTE CON LA
GRABACIÓN INFINITA DE LOS EDITORIALES DE “EL SIGLO”. “LO TENGO SECUESTRADO –DIRÁ
GONZALO- HASTA QUE ESTE TIRANO CANCELE SUS COMPROMISOS INCUMPLIDOS CON LA
HUMANIDAD, Y A MÍ ME PERMITA CINCO MINUTOS DE VIDA A CAMBIO DE ESTA ETERNIDAD
TAN HELADA PARA VOLVER A LA TIERRA EL POLVO QUE ERA”.
EL EXISTENCIALISTA FRANCÉS TORCERÁ LA MIRADA, TAL VEZ ESBOCE UNA SONRISA,
HAGA TSH TSH CON LA LENGUA CONTRA LOS DIENTES, MUEVA LA CABEZA A DIESTRA Y A
SINIESTRA, Y REPITA LA FRASE QUE LO HIZO FAMOSO EN EL CIELO Y LA TIERRA CUANDO
PENSABA:
“EL INFIERNO SON LOS DEMÁS”
TOMADO DE UN MECANUSCRITO SIN FECHA. POR LOS DATOS DEL TEXTO, DESPUÉS DE
1976. ARCHIVO DEL MOVIMIENTO NADAÍSTA. BIBLIOTECA PÚBLICA PILOTO DE MEDELLÍN
PARA AMÉRICA LATINA.
MEDELLÍN A SOLAS CONTIGO
GONZALO ARANGO
Un bus me deja a mitad de camino. Por 30 centavos compro 15 minutos de
paisaje. A la montaña subo a pie, jadeando de calor hasta coronar la cumbre. A
la casa donde voy se entra por una avenida de rosas cuyos botones estallaron
esta tarde al sol. Todavía, en el perfume del aire, mi carne percibe la cópula
de la naturaleza.
La visión de la ciudad es espléndida desde esta altura. Puede pensarse en un
paisaje ideal para místicos, pero aquí viven los industriales antioqueños.
Todavía no me tomé una copa, y ya estoy ebrio. La voluptuosidad del aire
emborracha mis sentidos. Me niego a beber para conservarme lúcido, y gozar este
paisaje fascinante tan parecido a la gloria. Para empezar, un jugo de moras.
Marina me enseña el nombre de las matas que crecen en su jardín: gardenias,
alelíes, crisantemos y girasoles. ¡Qué derroche de belleza! No falta un color, y
todos los aromas están presentes. Escandalosa lujuria de esta tierra donde brota
el milagro por el amor de un corazón y unas manos de mujer.
Quisiera vivir en medio de este esplendor de fuerza, sol y poesía. Pero tal
vez no. Esta violencia desencadenada terminaría por matarme, es demasiado
inhumana. Mi alma también ama la pobreza, la aridez y las piedras. Mi dicha
muere en el exceso. Y esta belleza es perfecta. La felicidad tendría aquí su
reino, pero también una muerte melancólica. El corazón necesita ausencias para
alimentar el deseo.
Nos instalamos en la biblioteca. Tomamos un licor seco, excitante, y estamos
felices. Tras los vidrios una terracita sembrada de pinos semeja un balcón sobre
un abismo que titila: ¡La ciudad!
Anclada en la oscuridad, chisporrotea con sus neones brillantes. El viento
mece los árboles. El cielo centellea apacible. Me siento despojado de espíritu,
vacío de ideas, sólo abierto a las embriagueces del cuerpo.
Lenta y cálida invasión de felicidad que nace al mismo tiempo que la noche.
Reconciliación de mi ser con el mundo. Esta noche sólo existo para afirmar, para
consentir. No tengo dudas sobre nada. Ni siquiera los asesinos pensamientos de
muerte. Perfecta plenitud en el mundo y en mi alma: una paz de piedra, dicha sin
fondo.
Olor de eucaliptus y rosas en la biblioteca. Me digo: es el buen olor de la
sabiduría, esta inocencia que no está escrita más que en el aire, y más alto
aún, en las estrellas.
Cuando a media noche salgo en la terracita veo la ciudad iluminada, feliz
bajo la fresca noche de verano.
¡Oh, mi amada Medellín, ciudad que amo, en la que he sufrido, en la que tanto
muero! Mi pensamiento se hizo trágico entre tus altas montañas, en la penumbra
casta de tus parques, en tu loco afán de dinero. Pero amo tus cielos claros y
azules, como ojos de gringa.
De tu corazón de máquina me arrojabas al exilio en la alta noche de tus
chimeneas donde sólo se oía tu pulmón de acero, tu tisis industrial y el susurro
de un santo rosario detrás de tus paredes.
Bajo estos cielos divinos me obligaste a vivir en el infierno de la
desilusión. Pero no podía abandonarte a los mercaderes que ofician en templos de
vidrio a dioses sin espíritu.
Te confieso que no me gustaba tu filosofía de la acción, y elegí para mí la
poesía. Este era el precio de mi orgullo y mi desprendimiento.
Tus mañanas son las más bellas que han amanecido en ciudad alguna. Pero me
negaba a perder su contemplación por tus oficinas burocráticas. No, Medellín:
prefería esperar tus mañanas en un bar, o en un parque solitario para que te
vomitaras plena de libertad y radiante de sol sobre mi corazón borracho.
Por eso me decías "vago", porque nunca fui avaro con tu belleza. En cambio tú
nunca fuiste generosa con mi locura. Yo te daba mucho amor y te adoraba. Pero de
tanto amarte casi me destruyes.
Huí de tu belleza y de tus glorias para conquistar las mías, en vista de que
no parecías orgullosa de mis alabanzas, y me despreciabas como a un bastardo
porque no hacía lo de todos: rezar el rosario, casarme, trabajar como un negro y
después morir.
De noche te era fiel, era tu testigo desvelado para que tu belleza no fuera
inútil: te aseguraba un reino en mi conciencia y una dicha en mi corazón
exaltado. Pero nunca comprendiste la humilde gloria de tener un poeta errando
por el corazón desierto de tus noches considerándote mi hogar, mi amante, y mi
única patria.
Eres utilitaria en cambio, y preferías acostarte con gerentes y mercaderes.
También eres tiránica, pues te place la servidumbre, dominar soberana en el
reposo de los vencidos y los muertos.
Sola y pura con tu gloria inhumana. Avara con tu majestuosa belleza. No te
das porque a todos has matado, Medellín asesina, Medellín de corazón de oro y de
pan amargo.
¿Por qué te empeñas en matar el Espíritu? Yo sé: porque el Espíritu tiene sus
glorias que te rivalizan en poder.
No todo es Hacer, Medellín. También No-Hacer es creador, pues no sólo de
hacer vive el hombre. Dijo Lawrence: "Prefiero la falta de pan a la falta de
vida". Pero tu fanatismo laborioso no te da tiempo para asimilar otras
filosofías de la vida. No has tenido tiempo de aprender el Poder sin la Gloria.
A veces le coqueteas al Espíritu, pero pesas demasiado con tu materialismo para
permitirte una grandeza que no es elevada, que no es del alma.
No tienes corazón ni ojos para estas gardenias que me rodean, estos lotos en
su laguna, ni para esta carga embriagadora de perfumes, y esta dicha carnal que
me llega del silencio. Eres de una inocencia perversa porque asesinas el alma de
las flores; porque arruinas el cielo con tus vomitadoras chimeneas; porque robas
al sueño su silencio con tus ronquidos de producción en serie.
Hay otras mercancías que no produces: los alimentos del alma. Ni siquiera
tienes una fabriquita para alimentos del alma. Tus politécnicos y universidades
sólo vomitan burócratas, peones, jefes de personal y millares de contadores para
tu potente máquina económica, tus cerebros electrónicos y tu Bolsa Negra.
¡Castrados de espíritu! Y yo sé que no son brutos. Al contrario, son
idealistas y mesiánicos, herederos de conquistadores. Pero tú eres horriblemente
frustradora.
Eres incapaz de producir un líder espiritual, ni siquiera un mártir. Porque
antes de que el Iluminado diga su mensaje de salvación, ya tú le has ofrecido un
puestecito en el Banco Comercial Antioqueño, y lo conquistas para heredero de
tus tradiciones, socio de la Venerable Congregación de los Fabulosos Ingresos
Per Cápita y Caballero del Santo Sepulcro.
Así coaccionas el espíritu de creación, la libertad y la rebelión. Eres
endemoniadamente astuta para conservar la vigencia de tus estúpidas tradiciones.
No admites cambios en tu poderosa alma encementada. Sólo te apasiona la pasión
del dinero y aforar bultos de cosas para colmar con tus mercancías los
supermercados.
Esto no estaría mal si con tus excesos y tus delirios productivos te
acordaras de que tienes alma. Pero el tiempo del ocio lo ocupas en engrasar tus
poderosos engranajes que mueven día y noche tu filosofía del Hacer, tu
pensamiento reproductor.
A veces apestas a gasolina y hollín, mi pequeña Detroit. Cuando me abrumas
con tus puercos olores siento piedad por tu insensato autodesprecio. Ni siquiera
hay un rinconcito en tu monstruoso corazón de máquina para que florezca la flor
bella, la flor inútil de la Poesía.
• • •
Y así... tu belleza me daba el gusto amargo de la muerte. Tu desprecio en vez
de anonadarme me infundía coraje y una terrible fuerza para conquistar los
cielos, los mares y los amores imposibles, y a mí mismo que estaba muerto en la
nada.
A pesar de ti, te debo lo que soy, pues no sería nada si no hubiera nacido
bajo tu cielo. Tu tradición me predestinó desde siempre a la rebeldía. La
demencia de tu producción me arrojó en los hornos de la pasión creadora y la
contemplación.
He sabido estimarme en la medida en que me despreciabas. Agracé la soledad
porque me arrojaste de tus templos, tus fábricas y tus cementerios donde no daba
la medida de la muerte. Me cerraste todas las puertas y me quedé fuera de tí,
sin tí, y me obligaste a mirar hacia lo alto y hacia el fondo, a mi alma y al
cielo.
En tus calles besé el rostro amargo del fracaso. Te suplicaba en silencio en
tus noches de eterna belleza, pero no entendías mi lenguaje de oración. Había
que enternecerte a martillazos, hacerte razonable a golpes de sacrificio: cabeza
dura de cemento, alma de caldera, arterias de hierro galvanizado que alimentan
de aceite tu corazón. No de sangre, y por eso eres más insensible que un zapato.
Tu desalmada indiferencia me obligó a vencer mis feroces enemigos: esos
fantasmas interiores que crucificaban mi carne joven con fieros clavos de
auto-destrucción. Yo chillaba de dolor silencioso en el mismo corazón de tu
desprecio.
Lo que más me atormentaba era un áspero deseo de suicidio que intenté con
horribles venenos entre tus petulantes rascacielos, o en la sordidez de tus
burdeles donde me consagraba a horrendas orgías con ancianas, mendigas
harapientas y niñitas rameras que podían ser mis hijas.
Pero fue inútil, yo soy alma difícil de crucificar. Veinte años antes me
habías hecho heroico cuando de niño asaltaba tus montañas acosado por el hambre.
Con las primeras guayabas que te robé me hiciste invencible y poeta de la
rebelión.
¿Recuerdas el susto que me diste aquella tarde cuando enviaste tus policías a
la verde y desolada colina donde la estatua del Salvador abraza la ciudad?
Yacíamos de cara al sol de la tarde mi amiga y yo, modestamente abrazados
leyendo un libro de poemas. Nos apuntas con un revólver asesino porque según tu
moral eso era pecado, o sea, estar allí solos y benditos de cara al cielo azul.
Te empeñabas en que éramos dos delincuentes por estar allí "profanando" la
estatua de yeso de nuestro querido Señor Jesucristo. Pero no se te ocurre que el
amor entre dos seres vivos es la cosa más santa que hizo Dios. Y además, era
falso lo que estabas pensando, pues estábamos muy puros leyendo a Walt Whitman
esperando que cayera la noche para meternos a un montecito a... Bueno, eso a ti
no te importa, vieja chismosa.
Te empeñaste en inventarnos un crimen para meternos en la cárcel, lo que
intentaste hacer si yo no te hubiera sobornado con mi recordada estilográfica "Parker"
para que no cometieras esa burrada con mi compañerita que estaba llorando de
dolor, sintiéndose una horrible prostituta dentro del sombrío ataúd rodante
donde nos embutiste como un par de tenebrosos criminales.
Nunca te perdonaré aquellas lágrimas, Medellín malo, pues mataste en el amor
de mi niña la inocencia animal de su cuerpo...
Y como eres una beata farisea y retenida, nos niegas hasta la felicidad
barata de esa cama verde tendida por Dios para sus pobres amantes que por
decencia no pueden ir a los burdeles donde bendices la degradación de las almas,
y hasta expides carnets para legalizar el envilecimiento del amor.
Tu morbosa imaginación no puede concebir dos seres puros hijos del sol, o de
la noche, porque los condenas con tu diabólica moral redactada por inquisidores
prostáticos.
Francamente, Medellín, eres peligrosa. Eres como el diablo para comprarle las
almas, con la diferencia de que tú no las condenas al Infierno, sino al No-ser.
No te enojes, mi querida, te amo más de lo que crees, pues al fin tú me has
hecho posible. A tí, que no me has dado nada, salvo soledad y un poco de dura
miseria, te debo la riqueza infinita y humilde de mi ser, que no cambio por todo
el oro de tus bancos comerciales.
Después de todo eres milagrosa. Haces posible lo imposible: hasta eres capaz
de producir un loco idealista como yo. ¡Bendita seas!
Tu incomprensión ha creado en mí un hombre nuevo, distinto a los hombres que
produces en serie como si fueran bultos de tela, muertos, o botellas de ron.
En ese desamparo me hice fuerte para la lucha, y te negué el homenaje de mis
bodas con la muerte y la resignación. Y además, te debo gratitud, porque esa tu
manera de parir "monstruos" me regaló un santo que fue mi maestro Fernando
González. Te vuelvo a bendecir por él, a quien tanto hiciste sufrir, y tanto te
amó.
Todo es calmo esta noche de una manera dulce, sin furor. El cielo se derrama
en una brisa de estrellas. Esta luz esparce beatitud por el inmenso Valle de
Aburrá. En lo más claro del cielo se dibuja un elefante con alas que son enormes
plumas de nubes. Semeja un ángel en reposo, en pausa para elevar el vuelo al
fondo más azul de la noche. Luego se desintegra en una constelación de luces.
Creo que estoy borracho.
En un sitio no lejos de este monte, una mujer duerme su sueño puro. ¿O será
desesperado? A esa mujer la amé hace años. Aún oigo sus canciones de amor, su
voz excitante y carnal. Siento que el corazón es ingrato y acumula tumbas en la
juventud que luego olvida. Al principio las riega de amor, de besos, de
lágrimas, de flores. Y luego de indiferencia.
¿Qué será de esa mujer a la que antes había hecho el homenaje de mi vida, y
ahora soy incapaz de rendirle el de un recuerdo, ni siquiera un deseo, ni nada
que no sea este desgarramiento de indiferencia?
En la biblioteca, hermosa fiesta de silencios. Afuera todo calla, hasta mi
corazón tumultoso. En lo alto del cielo, todo se apacigua: el rumor de la
ciudad, los sauces, el viento, mientras la noche cruza silenciosa sobre este
universo puro y sin memoria. Mi corazón enamorado cesa de latir para que lo
poseas con tu gloria, ¡oh cielo sagrado!
Puro dolor de dicha en esta noche desierta, sin amarte, sin teléfono para
llamar a Dios, solo con mi soledad que no sabe dónde buscarte mi amor perdido,
mi monja.
¡Oh, alma mía, qué amarga es la belleza!
Amanece.
Mi amigo se ofrece a bajarme en auto, pero me niego. El cielo estalla de
estrellas, mil aromas, un canto salvaje de cigarras, el rocío. Un aire tibio se
pega a mi piel como si fuera una amante.
Desciendo fumando cigarrillo, feliz con las manos en los bolsillos por una
carretera solitaria donde se derrama la luz llena de la luna. No me inquieta el
peligro.
Pero como siempre que estoy feliz sintiéndome predestinado, llegas a
interrumpir mis éxtasis con la santa naturaleza, y me atropellas con un
catafalco del que se baja un sargento muy categórico que me pide identidad.
Me pones "¡manos arriba!" y me requisas a ver si tengo puñales o armas
asesinas, y me acorralas como a una rata. Entonces te enseño una cédula donde
quedé con cara de delincuente común, lo cual fue mi perdición.
—¿Qué hace a esta hora por la carretera?—preguntas.
—Nada—te digo—, paseo... existo...
Era la pura verdad, ¿qué mas podía decirte?
—Ja..ja, ¿oyeron a este imbécil? Dice que existe, ja ja ja.
¿No ves? Te burlas porque existo, porque soy poeta, y me declaras culpable
una ve más porque no estoy fabricando trapos, ni durmiendo "como todo el mundo".
Entonces me empujas a tu asquerosa ambulancia y me depositas en u hediondo
calabozo lleno de estiércol y marihuaneros.
Desgraciadamente esa noche no tenía siquiera cigarrillos para conquistarte,
para proponerte un "negocito" que es el único lenguaje que te conmueve.
A cualquier precio querías hacer de mí un delincuente, y en verdad no me
explico por qué no lo soy, si hasta me dejaste es estigma de un horrible
complejo de culpa. Mi atormentada cara de poeta sufriente fue siempre para ti un
delito.
Mi hermano Jaime madruga a pagar mi rescate, lo cual hace con inmensa piedad,
y de paso me regala un sermón marca "Made in Medellín", y un paquete de
cigarrillos.
Para justificarme, le digo a la salida: "Oye compañero, te juro que soy
inocente, lo que pasa es que tengo cara de poeta maldito".
• • •
Aquella mañana de expresidiario reincidente fui a tu plaza de mercado a comer
naranjas, y una vez más soy feliz a pesar de mis desventuras, y adoro tus
contrastes. ¡Qué bello, puro y viril es tu pueblo antioqueño!
Imagínate que un culebrero nos reúne en torno a su cacharros, y nos dice que
"algunos del respetable público" estamos condenados. Promete sacarnos el Diablo
del cuerpo con una pomada milagrosa por la módica suma de un peso. Eleva un
brazo peludo de predicador y exclama:
—¡No tengan miedo, mis hermanos... Yo no les voy a robar... Este brazo es
antioqueño y honrado, sólo lo uso para acariciar la ninfa y dominar el oso!
Pues sí, estuve a punto de abrazar a ese culebrero sucio y fornido, ¿sabes
por qué, Medellín? Porque eres capaz de inspirar a un estafador la frase que
habría hecho inmortal a Don Miguel de Cervantes.
Sobra decir que el filósofo ateo Gonzalo Arango fue el primero en comprar la
cajita de pomada milagrosa para sacarse el diablo del cuerpo. Pero sin
esperanzas de mejoría, pues cada vez que me la unto, mi novia dice: ¡Amor mío,
hueles a diablo!
Tomado de Obra negra, Santafé de Bogotá, Plaza y Janés, 1993.