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Medellín - Antioquia,
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PRIMER POEMA CONSERVADO DE DARÍO LEMOS (ESCRITO A LOS 11 AÑOS) TODO LO MISMO. EL NARANJAL, LA FUENTE REGANDO SU CANCIÓN BAJO LOS PINOS, LA MISMA SUTILEZA DEL AMBIENTE Y LOS MISMOS CAMPESINOS. EL CORREDOR PERDIDO ENTRE LAS HOJAS ANCHAS Y VERDES DE LA ENREDADERA DONDE DEJABA EL VIENTO SUS CONGOJAS CUANDO SE IBA A MORIR LA PRIMAVERA. Y LA MISMA VENTANA DESTEÑIDA DONDE ASOMABA SU PERFIL DIVINO CASI TODAS LAS TARDES DE LA VIDA A MIRAR LA SERPIENTE DEL CAMINO. POR ESO TODO ES TRISTE. DE LA CUMBRE BAJA UN RONDEL DE MÚSICA SALVAJE, EL VIENTO QUE INUNDÓ DE PESADUMBRE LA AGRESTE SOLEDAD DE LOS PAÍSAJES.
ÚLTIMO POEMA DE DARIOLEMOS AHORA QUE PUEDO NO SÓLO MIRAR SINO “VER” DESDE MI CAMA LAS AGUAS DE UN MAR SIN SAL Y SIN AHOGADOS; AHORA QUE PUEDO GUARDAR ESAS MONTAÑAS EN EL BOLSILLO DONDE GUARDABA LOS CIGARRILLOS AMARGOS; AHORA QUE YA CASI VIAJO DONDE EL ANIMAL TIENE QUE VIAJAR, VOY A MIRARLO TODO CON SONRISA DE ARMONÍA SANGRANTE, VOY A PONERME NUEVAMENTE LA PIERNA DERECHA, VOY A PONER UN SERRUCHO EN CADA ENCÍA Y VOY A “VIVIR” HASTA QUE MUERA. Y POSIBLEMENTE AMARÉ LAS MAÑANAS Y NUEVAMENTE ALGÙN CREPÚSCULO PEINARÁ MIS CEJAS. ¿CREES ALMA MÍA QUE ESTE CUERPO FATIGADO Y REBELDE, MEDIO CUERPO QUE ANTES FUERA ARMÓNICO, QUIERA SOPORTAR MÁS ESTA TIERRA DESLUCIDA Y CRUEL? ¿O MI CUERPO AGRIETADO PERMANECERÁ ETERNA TEA? ¿LLEGARÁN LOS VIENTOS COMO LAS ARGOLLAS QUE LLEGABAN A MI NIÑEZ DE PECECITO SABIO A REFRESCAR LOS LATIGAZOS DE BAMBULINA CON QUE MIS PADRES Y SACERDOTES ESPAÑOLES CASTIGABAN MI MANERA DE MIRAR AZUL? Medellín, noviembre 9, lunes Jotamario Por fin puedo sostener el lápiz en la mano. La enfermedad me ha estado rodeando como una araña negra. No te había escrito para no hablarte de muertes. María de las Estrellas no ha muerto, ha nacido para nosotros que la amamos. Ya me levanté de esa acera donde bebía alcohol con agua. He dejado la botellita guardada en ese árbol, escondida porque es posible que la vida me lleve nuevamente a ese infierno. No Jotica, no. Estoy fatigado de mirar la noche acostado en un zaguán, estoy cansado de la oscuridad, merezco ya la luz. Yo sé que mi corazón de nadaísta será lamido por los pájaros de la noche. Pero, querido poeta, quiero vivir, quiero vivir. ¡Ya no tengo dientes! ¡Mis dientes se quebraron contra las puertas del sol! Si ahora sonriera, mis encías serían dos hermanas huérfanas en la oscuridad de la boca. Sólo cuando se quiebran los dientes aparece el alma como una niña temerosa, cuando se quiebran los dientes desaparecen la risa. Hace dos años no sonrío. Yo sé que mi posición es muy ridícula, porque tú sabes, Jota, que te he querido y he sido consecuente con los principios nadaístas. Pero el poeta es blando, el poeta es un pájaro que llora en un árbol desnudo. Quiero salir de ese hueco, ayúdame, cógeme de las alas que están casi afuera. Lanza un poco de tu aliento frío que tengo el cuerpo quemado; soy un incendio. Hace poco hice un recital en la Universidad de Antioquia, me cansaron un poco los aplausos, pero nuevamente levantaré mi fusil, sí, Jotica, estoy condenado a la poesía. Mi hijo Boris está bello; parece un caballo, un caballo padre sobre los pastizales verdes. El me hace vivir, pero sé que si no reacciono, pronto, muy pronto, también seré su muerto. Tengo hambre. Ahora me alimento con agua y cáscaras de frutas. He pensado viajar a esa ciudad, pero necesito recuperar las energías. Bésame a la Maguita. Necesito pagar una cama bajo techo en el tenebroso Guayaquil. En otra oportunidad te enviaré el último poema que escribí; es un poema "extraño”. Te habrazo dariolemos Archivo del Movimiento Nadaísta, Biblioteca Pública Piloto de Medellín para América Latina. Darío Lemos a Jotamario Esta es la primera palabra que escribo en cuatro meses, la agonía de posición de no querer escribir. Yo los amo. Pero no hablemos de yo los ame. Sucedió que el esferógrafo saltó exaltado y saliendo del bolsillo se enredó en mis dedos desesperado como si estuviera para terminarse la mina de color. No soporto las preguntas de la gente; y me gritan y hasta me golpean en la mejilla izquierda y en la derecha como si yo tuviera la culpa de todas esas “oscuridades”. Yo no leo periódicos, no tengo televisor, pero existo entre los hombres y los hombres hablan. Yo no entiendo, Jotamío, qué es eso de “retirarse”del Nadaísmo, “dejar de ser nadaísta”, el Nadaísmo no es institución, es un “estado mental”, el espíritu desahogado, ¿Para dónde, si alguna vez se creyó ser Nadaísta, para dónde se puede salir? El Nadaísmo como generación es un candado y sus llaves se perdieron. Cada una de esas individualidades de mi generación que respondan con sus vidas o con su obra o su alienación más allá de la santidad. ¡Yo sé cómo “vuelas” hijo mío, poeta y angel! Yo entiendo desde esta dolorosa ciudad tus “intenciones” ¡ Yo LIMPIARÉ TUS ESPADAS CON MI LENGUA ¡ ¿Te parece poco, muy limitado mi oficio? |
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