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Cuando la corte se traslado a la
ciudad de Bonn antes de la Revolución Francesa, convierten a ésta pequeña ciudad
en una residencia principesca del Sacro Imperio Romano, donde la cultura y la
vida artística es la más beneficiada.
Día a día la música instrumental
animaba el profano mundillo de la corte, los oratorios marcaban la cuaresma y
las cantatas vivificaban diariamente los espíritus de los cortesanos.
Cuando ningún artista de renombre
quería vivir en esta ciudad, hay uno que decide hacerlo y es a partir de 1732
cuando Ludwig van Beethoven (abuelo) consigue que lo contraten de cantante, sin
sueldo durante un período de prueba de un año, pero su talento fue evidente. El
príncipe arzobispo de Bonn se da cuenta de este talento y decide que ya no era
necesario esperar un año para tener al señor Ludwig cantando para él con un
sueldo de cuatrocientos florines.
Ludwig van Beethoven inicia a su
hijo Johan (1740 – 1792) en la carrera de la música, y es considera un gran
talento para el violín, el canto y el arte del clavicordio.
Johan adquiere el puesto de
maestro de capilla (significa director musical de una corte o de una iglesia) a
su vez dictaba clases de canto y violín en las casas más distinguidas de Bonn.
Contrae matrimonio en 1767 con María Magdalena Keverich (1746 – 1787).
El 17 de diciembre de 1770,
Ludwig fue bautizado en la iglesia de San Remigio de Bonn. Recibe el nombre de
su abuelo que también era su padrino de bautismo. Recorrió desde sus primeros
pasos los jardines de la residencia principesca de la mano del maestro de
capilla (su padre). Su abuelo muere cuando tenía solo tres años de edad, María
Magdalena decide alimentar de una manera mítica la memoria nostálgica de éste
hasta convertirlo en el símbolo de la familiar de la felicidad perdida.
Ya cuando tenía 5 años de edad
demuestra una gran aptitud para la música. Johan inicia la formación de su hijo,
pero Ludwig reacciona en contra del impuesto trabajo de su padre, prefiere
improvisar en el instrumento, aún cuando se le tenía prohibido hacerlo. Pero es
su primer concierto a los ocho años de edad el 26 de marzo de 1778 cuando la
educación del joven promesa se diversifica. El príncipe arzobispo después de
escucharlo decide hacerse cargo de su educación y le confía a los mejores
músicos que trabajan a su servicio.
Heinrich van den Eeden organista
de la corte, asistido por Tobias Friedrich Pfeiffer se ocupa del adiestramiento
en el clavicordio. Franz Georg Rovantini lo educa en el violín. Pero es en la
iglesia donde descubre el órgano, instrumento que le facina desde el primer
momento y que marca toda su vida de composición, acompañado de la atmósfera
mítica de la iglesia, la cual estará presente en muchas de sus obras en la
madurez.
Pero son las novedades ofrecidas
cada año en el teatro de Bonn por las compañías ambulantes el mejor momento para
evaluar su talento.
En 1781 la compañía Adelheit von
Veltheim anuncia una opera turquesa cuyo autor de la partitura es el mismo
director de la compañía Christian Gottlob Neefe. Ese año muere el organista de
su orquesta y es remplazado por Ludwig Beethoven.
Neefe era un hombre de la
ilustración interesado por la política, la música y la masonería lo que hace
suponer que Beethoven se impregna y amolda su carácter humanista durante esta
etapa de su educación con Neefe, carácter que indiscutiblemente es evidente en
su música.
El método de educación de Neefe
era muy parecido al que utilizaba Leopoldo Mozart con su hijo Wolfgag que
consistía en primer lugar en formar el gusto del alumno haciendo entrar en
contacto con los mejores autores, para que el alumno eligiera el que más
entusiasmara su espíritu.
Para 1782, Beethoven para a
formar parte de la orquesta tocando el Clavicordio, éste era un puesto muy
importante, ya que para su época era el instrumento central de la orquesta.
Nieefe configuró decisivamente la
música de Beethoven. Las primeras obras publicadas en el año de 1782 fueron las
nueve variaciones sobre una marcha de Dressler, para el siguiente año (1783)
publica “Tres sonatas” dedicadas al príncipe arzobispo.
En la época de Beethoven, el
disfrute de la música era más privado que público, se hacía en los salones
privados pagados por la aristocracia de la ciudad.
La ilustración “ilumina” la vida
política e intelectual de Bonn y se da cuando el príncipe arzobispo muere y lo
sucede Maximiliano Francisco de Habsbugo archiduque de Austria hermano meno del
Emperador José II. Este transforma en universidad la pequeña academia creada en
el reinado de su antecesor.
Maximiliano francisco amante a la
música disuelve la Sociedad de Teatro y pide un informe general del personal y
la situación de éste para 1784, lo que hace que se de cuenta que Johan el padre
de Ludwig ha perdido parte del talento de su voz y se ve obligado a disminuirle
el salario, partida que es asignada a su hijo cuyo talento es identificado por
Maximiliano.
La disminución del salario
significaba una disminución de prestigio y reconocimiento para un músico de la
época de Beethoven, su padre cae en una gran depresión y se entrega al licor.
Beethoven encuentra refugio en sus dos sinceros y fieles amigos Wegeler y
Breuning ante la agobiante situación que se vive en su casa.
Maximiliano Francisco decide que
el nivel de los músicos de su corte debía de aumentar, y Beethoven es enviado a
Viena a estudiar; donde conoce los mejores maestros, asiste a los mejores
teatros y escucha los mejores conciertos.
Su madre muere el 17 de Julio de
1787, situación que hace que Beethoven tenga que regresar a Bonn, a su regreso
encuentra sumido en la total miseria a su padre.
Bonn desea parecerse más a Viena,
por eso en los años de 1789 y 1790 se presentan en esta ciudad las operas más
famosas como “El rapto de serrallo”, “Las bodas de Fígaro”, y “Don Giovanni”.
Esta temporada se ve interrumpida
debido a la muerte de José II, a Beethoven le pide una cantata por la muerte del
emperador José II y seguida de una cantata en honor al advenimiento de Leopoldo
II, pero ninguna de las dos son interpretadas. Más tarde, en el año de 1792
fueron presentadas a Franz Joseph Haydn a su paso por Bonn.
El anciano maestro le recomienda
a Maximiliano Francisco tomar al joven Beethoven como alumno, es de este modo
que puede regresar a Viena en noviembre de 1792.
El conde Waldstein le da algunas
cartas de recomendación a Beethoven, que le facilitan su estadía en la ciudad de
Viena, un año antes había muerto Mozart.
En 1793 Beethoven se instala en
la casa de un pariente lejano del conde Waldstern, el principe Karl era intimo
amigo de Mozart y se caracterizaba por organizar sesiones de música de cámara,
la que caracteriza la primera creación de Beethoven en Viena.
Las clases con Haydn en Viena le
parecen a Beethoven carentes de rigor, y decide realizar clases en secreto con
Johann Schenk y Albrechtsbergs (organista), al igual que con Salieri que lo
inicia de manera gratuita en la música vocal y la prosodia del italiano.
El enfado de Haydn al descubrir
que Beethoven estaba recibiendo clases con Shenk y decide para vengarse enviarle
a Maximiliano Francisco como prueba de los progresos de Beethoven algunas
composiciones escritas antes de salir de Bonn, esto hace enfadar a su protector
y como consecuencia deja de paga las becas de estudio de su protegido.
Pero Beethoven no queda
desamparado y los salones lo disputaron como lo hacían años anteriores con
Mozart.
Para 1795 se presenta en público
en Viena, en el concierto de la Sociedad de Músicos, el 29 de marzo y toca él
mismo el piano son su propia composición que parece haber sido el concierto
número 2, en si bemol mayor. Luego en ese mismo año negocia con el más célebre
editor de la época Artaria, la publicación de “Tres trios para piano, violín y
violoncelo (opus1)”.
Para 1796, el joven del
clavicordio de Bonn, se ha convertido en una afamado artista y cuenta con el
apoyo de un importante grupo de mecenas que le brindan su apoyo. Es en ésta
época feliz donde decide extender su impacto a Praga y Berlín, decide también
evitar caer en la grandiosidad vana, los excesos del virtuosismo y la
espectacularidad de sus colegas.
Beethoven se convierte en un
compositor exclusivamente, y esto se hace evidente en el momento de presentarse
en público, ya que solo toca lo que él compone y sus improvisaciones.
Aunque sigue impartiendo
lecciones a sus jóvenes alumnos aristocráticos, su trabajo se centra en la
composición y esto lo demuestra la gran producción que tuvo durante los seis
últimos años del siglo XVIII. Sonata para piano “Patética (opus 13)”, “Seis
cuartetos para cuerda (opus 18)”, “Séptimo para arco y cuerda (opus 20)” una
sinfonía y dos conciertos para piano y orquesta.
Imprimió en cada una de sus obras
el sello de su personalidad, provocando violentas dinámicas rítmicas y
dilatantes. Cambia los fundamentos de la música.
Empieza a rehuir a la sociedad
cuando sus facultades auditivas disminuyeron. Para 1801 ya se debía pegar al
escenario para lograr escuchar las obras de teatro y sus oídos zumbaban todo el
tiempo durante la noche, pero su padecimiento no podía ser un limitante. El
deterioro de sus relaciones debido a su sordera, lo sume en repentinos períodos
depresivos que lo obsesionan con el suicidio.
Desde 1801 revela su secreto y su
voluntad por al trabajo lo hace poner triste a su destino.
A partir de 1800, al principio
Lichnowiski le asigna una pensión anual de seiscientos florines, con la
intención de que se dedicara a la composición y logra crear hasta 1803. Una
“Segunda Sinfonía” un “Tercer concierto para piano y orquesta”, seis sonatas
para piano y violín (opus 23,24,30 y 47) siete sonatas para piano solo (opus 26,
27, 28, y 31), un ballet (Las criaturas de Prometeo) y un oratorio (Cristo en el
monte de los Olivos).
Algunos momentos dichosos en su
vida los tuvo cuando conoció a Giulietta Guicciardi, a la que le dictaba clases
junto con sus hermanas, pero nunca su amor pudo tener un feliz término.
Para 1803 Beethoven era ya un
compositor consagrado, y los editores se disputaban la publicación de sus obras.
Pero se dedica a la música de cámara y piano para orquesta, ya que Mozart y
Haydn, eran los dominadores del género orquestal y lírico.
Después de algunos conciertos de
la cuenta que su gloria está en la opera, la sinfonía y uno de sus grandes
proyectos fue “Sonata en la para piano y violín (opus 47), luego sería utilizada
para el esbozo de la sonata (opus 53).
Sueña con viajar a París ya que
la capital de Habsburgo lo está oprimiendo.
Para consolidar relaciones,
dedica a Rudolf Kreutzer (el primer violinista de París) su última sonata en
dúo, por eso el opus 47 se conoce como “La sonata de Kreutzer”.
Es su tercera sinfonía la máxima
realización en estilo que
Beethoven pudo obtener, es
conocida como “sinfonía heroica”.
Para 1804 y 1805 estrena un drama
que se conoce como ”Fidelio” y constituyó el Triple concierto para piano, violín
y violoncelo, así como tres sonatas (opus 53, 54 y 57).
La opus 53 Sonata en do, es
dedicada a Waldstein, también conocida como “Aurora”, supone una revolución en
el piano como lo fue en el campo de la orquesta La “Sinfonía heroica”.
Para 1806 el artista rompe sus
relaciones con el príncipe Lichnowski quien trata de obligarlo a tocar para un
grupo de oficiales del ejercito de Bonaparte. Beethoven se niega y abandona el
castillo. Pero no solo pierde esa noche la renta mensual que le había asignado
Linchnowski sino también la amistad del más sincero y fiel amigo.
Deja a Viena y decide vivir en
Heiligenstadt donde trabaja en dos sinfonías y una misa que le encarga Esterhazy.
Esta es la primera vez que se adentra a la música religiosa. También concluye la
sinfonía pastoral (opus 70) y la Fantasía para piano y orquesta (opus 80).
Las cosas económicamente se
complican en los años venideros, hasta que los admiradores de la aristocracia de
Viena entre ellos la condesa María Erdödy y el conde Ignaz Gleichenstein, dirige
una propuesta para no permitir que Beethoven se valla de Viena y continúe
componiendo.
Aunque ya no tenía problemas de
dinero, pero tampoco una fortuna, Beethoven cae en crisis depresivas continuas y
esto lo hace escribir una sola obra por año. Las cosas empeoran cuando Viena es
tomada por el ejercito francés napoleónico en mayo de 1809, solo después de tres
meses logra volver al trabajo.
Durante los años de 1811 y 1812
se dedica a componer en absoluto la séptima sinfonía. A finales de 1812 comienza
la creación de la octava sinfonía, aunque su salud estaba un poco quebrantada.
Para 1813 da a conocer la
“Séptima sinfonía” y la “ Sinfonía Triunfal”.
La melodía se apodera de él y
sólo logra componer en 1815 dos sonatas para piano y violonchelo (opus 102).
Al morir su hermano Carl Gaspar
deja en su testamento el requerimiento de que sea Beethoven y su esposa los
encargados de su hijo. Beethoven se ve involucrado en un juicio para adquirir la
total custodia de su sobrino, la cual es obtenida en 1820. Sus obras vuelven a
arrebatar al público, en especial “Fidelio”.
1824 lo dedica a componer la
Novena Sinfonía cuyo final es la oda a la alegría de Schiller, quien se inspiró
en los libros de masonería para su creación en el año de 1785.
El rumor de que Beethoven había
logrado la creación de una gran obra, pero la presentación de ésta (la novena
sinfonía) fue todo un fracaso, ya que los palcos estuvieron vacíos, lo que hizo
que Beethoven se sintiera defraudado y se refugiara en la música de cámara,
abandonando todos los proyectos de sinfonía.
En 1826 Beethoven termina de
manera sucesiva el “Cuarteto en la menor (opus 132)”, en julio; el “Cuarteto en
si bemol (opus 130), la “Gran Fuga (opus 133)”, en noviembre; el “Cuarteto en do
sostenido menor (opus 131), en julio; el “Cuarteto en fa (opus 135 ) en octubre
; y el segundo final del opus 130 en noviembre.
A principios de diciembre de 1826
en un viaje en medio de una gran tormenta coge una pulmonía y se agrava con un
ataque de ictericia. Desde ese momento el maestro se ve postrado en su lecho de
muerte, donde no tenía más alegría que la lectura, la visita de sus amigos y la
música que veía como la tocaban pero no la escuchaba.
TEXTO TOMADO DE:
HONEGGER, Marc. Diccionario de la música: los
hombres y sus obras Tomo II. Madrid. Espasa-Calpe, S.A. 1988
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