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La Biblioteca Pública Piloto de Medellín para América Latina tiene bajo su responsabilidad la conformación del Sistema Municipal de Bibliotecas integrado por ella y sus cuatro filiales, ubicadas en zonas periféricas al centro de la Ciudad, que funcionan en los barrios Campo Valdés, Florencia, San Javier La Loma y en el corregimiento de San Antonio de Prado; ocho bibliotecas de la Secretaría de Cultura Ciudadana del municipio de Medellín y por los cinco Parques Biblioteca de la Ciudad. A su vez hace parte de la Red de Bibliotecas Públicas del Área Metropolitana integrada con otras doce bibliotecas. Propicia el desarrollo de una presencia de apoyo a la comunidad educativa y de dinamismo social y cultural para el sector y la ciudad en general.
Misión La Biblioteca Pública Piloto de Medellín para América Latina propicia el libre acceso a la información, la cultura, el aprendizaje y la generación de conocimiento. Contribuye a la comprensión del entorno social y a la formación de sujetos críticos e independientes, al mejoramiento de la calidad de vida y a la transformación social de la comunidad. Fomenta la diversidad cultural, y propende por la formación, conservación y difusión de la identidad nacional y de la memoria documental regional.
Visión En el año 2015, la Biblioteca Pública Piloto de Medellín para América Latina habrá fortalecido su vocación patrimonial regional, conservará su liderazgo como institución cultural y se destacará por la prestación de servicios de información innovadores y de calidad, para la construcción de una sociedad pluralista, democrática y participativa. Contará con el apoyo de un recurso humano altamente competitivo y una plataforma tecnológica avanzada, para posibilitar el acceso a la información y el uso amplio de las tecnologías de la información y la comunicación.
Historia
La Biblioteca Pública Piloto de Medellín para América Latina -bpp- fue fundada por convenio entre la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura –UNESCO- y el gobierno de Colombia en 1952. Es una de las experiencias que este organismo internacional proyectó como modelo de bibliotecas para poblaciones de escasos recursos en África, India y América Latina. La primera sede de la bpp en la década del 50 se ubicó en la avenida La Playa en el centro de la ciudad de Medellín. La Ciudad contaba con una población en crecimiento y ávida de posibilidades y experiencias por la lectura y la escritura. La Biblioteca estableció una serie de programas y de actividades para aproximar el libro al lector, descentralizando su actividad y creando los puestos bibliotecarios en empresas, hospitales, zonas comerciales, sitios de reclusión y, por supuesto, impulsando la estrategia de las cajas viajeras en escuelas y colegios; además de la creación de filiales o bibliotecas satélites. Las cajas viajeras y el Bibliobús fueron un importante medio para la promoción de los servicios bibliotecarios, propiciando acercamiento entre libro y lector, llevando hasta los sitios de vida cotidiana de la comunidad la programación cultural y por supuesto, la promoción de la lectura. En la década del sesenta, la bpp, se traslada al sector de Otrabanda, hoy barrio Carlos E. Restrepo, al edificio donde tiene su sede actual. En 1992, luego de la expedición de la actual Constitución Política de Colombia, la Institución es adscrita como ente descentralizado del Ministerio de Educación Nacional y, en agosto del 2006, es acogida por el municipio de Medellín como entidad descentralizada con autonomía administrativa, presupuestal y financiera. En la Actualidad la Biblioteca Pública Piloto de Medellín es el ente coordinador del Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín (SBPM) conformada por: su Sede Central, cuatro (4) Filiales y tres (3) barriales, mediante convenio, nueve (9) Parques Biblioteca y ocho (8) Bibliotecas de Proximidad. El Sistema de Bibliotecas a su vez hace parte de la Red de Bibliotecas Públicas del Área Metropolitana conformada con otras (12) doce unidades de informacion.
Objetivos
1. Facilitar el acceso a la información, el conocimiento y la cultura, como elementos constitutivos del desarrollo, la convivencia y el mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos. 2. Apoyar y promover las actividades de lectura y escritura como prácticas sociales y culturales, indispensables para la ciudadanización y la formación de competencias informativas. 3. Promover la creación de una conciencia sobre la importancia de la lectura, el valor de la información y el acceso democrático a las tecnologías de la información y comunicación-TIC, como fundamentos para la participación ciudadana y el aprendizaje permanente. 4. Impulsar el rescate, preservación, conservación y difusión de la información local, del patrimonio documental y las manifestaciones culturales regionales. 5. Ofrecer un espacio propicio para el aprendizaje, la creatividad y el encuentro ciudadano. 6. Apoyar la creación y el fortalecimiento de bibliotecas y redes y sistemas bibliotecarios y culturales.
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