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Medellín - Antioquia,
Usted es nuestro visitante No.

desde el 1 de Enero de 2006
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Apartes de la presentación del
Libro RETRATOS de Gabriel Carvajal realizado por el Instituto Tecnológico
Metropolitano de Medellín. ITM
En cuanto a la Fotografía, que es
lo que aquí nos interesa, se puede afirmar que dentro del contexto nacional,
Antioquia fue bastante precoz en la materia. Y que desde Pastor Restrepo y
Ricardo Wills en 1858 se puede distinguir y señalar la tradición, una
trayectoria fotográfica de nombres y obras ya reconocidos en la región y en el
país: Gonzalo Gaviria, Enrique Latorre, Emiliano Mejía, Gonzalo Escovar, Horacio
Marino Rodríguez, Rafael Mesa, Melitón Rodríguez, Benjamín de la Calle. Paulo E.
Restrepo, Toto López mesa, Daniel A. Mesa Vásquez, Manuel A, Lalinde, Francisco
Mejía y Jorge Obando, entre los ya ausentes. Tradición que se continúa con
nombres como Carlos Rodríguez y Pablo Guerrero. Y, sobre todo, con Gabriel
Carvajal.
Intentemos, entonces, mostrar por
qué:
1. Gabriel Carvajal se inicia
como fotógrafo para la prensa en 1945. Tienen en esos años como competencia a
Carlos Rodríguez y a Jorge Obando, fortísimos rivales en el género. El uno como
fotógrafo reportero inigualable; el otro por su ventaja técnica, la cámara
Circuit que produce fotos a 180 grados. Don Gabriel se defiende con la calidad y
la oportunidad de sus trabajos periodísticos. (Aquí vale hacer otro paréntesis
de simple referencia histórica: quizá el primer trabajo de fotografía reporteril
que se hizo en Antioquia fueron las fotos de Paulo E. Restrepo y de Benjamín de
la Calle –en 1902- al primer fusilado de Medellín en el Puente de Guayaquil. El
occiso, Jesús María Tamayo, fue condenado a pena de muerte por envenenar a su
mujer).
2. Alterna su trabajo para la
prensa, en las revistas Cromos, Raza y Semana y en periódico El Colombiano, con
su producción comercial. Allí, bien puede decirse, Don Gabriel es heredero y
superador de un ámbito que había colonizado Francisco Mejía y que Carvajal abre
a otros terrenos: vidrios y acetatos para cine, promoción de productos
industriales, carátulas para discos, fotos para agencias de publicidad, etc.
3. Otro campo, que apenas
fragmentaria y ocasionalmente habían logrado cubrir fotógrafos anteriores –tal
es el caso de Francisco Mejía y Daniel A. Mesa- como es la ilustración de
libros, se convierte con Don Gabriel en un trabajo profesional y continuado:
hacer –desde 1947 que realiza el primero- un número incontable de libros de
fotografía sobre ciudades, geografía, turismo, empresas, arquitectura y arte.
4. Es don Gabriel quien inicia
hace medio siglo, en 1950, la fotografía profesional de modas en nuestro medio;
género en el cual fue figura insular durante 25 ó 30 años y maestro indudable
para los continuadores de tal especialidad.
5. Y desde 1952 en el pionero y
magíster en la fotografía de obras de ingeniería y arquitectura. Fue quien
implantó en nuestro medio el trabajo profesional especializado de lo que se
llama en fotografía ingenieril: “RECORD DE OBRA”, esto es, seguir paso a paso el
proceso de una construcción –desde parámetros y visuales previamente
seleccionados y establecidos-, para servir de material de estudio y análisis a
los proyectistas, ingenieros y arquitectos. Quizá los únicos antecedentes en tal
género sean unas pocas fotos de Melitón Rodríguez y de Daniel A. Mesa sobre la
construcción de la Basílica de Villanueva y un álbum de Toto Lópezmesa sobre las
obras del Ferrocarril de Antioquia. Pero esos trabajos circunstanciales poco
tienen que ver (no son comparables) con la producción y la severa calidad
profesional de Carvajal en el género de Procesos de Obra.
Con un agravante cualitativo
mayor: en muchas, muchísimas ocasiones, Gabriel Carvajal se valió de diseños
estructurales, arquitectónicos o ingenieriles para realizar fotos de carácter
artístico, donde las moles, las estructuras o los túneles se convierten bajo su
lente en reales obras de arte que rayan con diseños abstractos de alto sentido
estético.
Y lo anterior nos lleva al último
aspecto.
Tal como de acertada manera en el
prólogo del libro su colega el Doctor Jaime Osorio –colega por lo de fotógrafo,
no por lo de médico, obviamente- califica a Carvajal de “Fotógrafo Artista”,
hace que su trabajo [recordemos sus obras “abstractas” a color, su espléndida
exposición que recorrió durante tres años veinte ciudades alemanas, sus obras de
fotografía “cinética”], su trabajo, repito, lo hace merecidamente integrante de
una exclusiva y breve lista de artistas fotógrafos que inicia con Horacio Marino
y Melitón Rodríguez, sigue con Benjamín de la Calle y Jorge Obando y culmina con
Gabriel Carvajal. –Aclaro, para evitar polémicas, que me estoy refiriendo sólo a
los ya consagrados. Pues de allí en adelante se pueden señalar varios nombres de
fotógrafos actuales, empezando por uno evidente que es Pablo Guerrero. Pero no
es ahora del caso ni prudente señalar ni tocar con el dedo lo que está fresco y
en proceso. Se trata es de evidenciar y ratificar que entre los grandes
maestros, entre los artistas de la fotografía en Antioquia, el último de los
mayores, no por edad, sino por dignidad y calidad es don Gabriel Carvajal “es un
creador, pues sus fotos son un testimonio de belleza, de vida honda y
compartida”. Y Jaime Osorio le confirma cuando escribe “Hay una estética de la
imagen muy bien lograda en sus fotografías”.
Por eso hoy la obra de Carvajal
es el equivalente, en el pasado a un Julio Racines, a un J.N. Gómez, a un Luis
B. Ramos en Bogotá, a un Quintillo Gavasa en Bucaramanga. A los Rodríguez, a un
Benjamín de la Calle, a un Jorge Obando, en Medellín. Hace parte, ya de “los
clásicos”.
Con ello queremos ratificar
simplemente lo evidente: que Gabriel Carvajal es y será uno de los maestros de
la fotografía en Colombia en todas las épocas. Y que con el tiempo, que todo lo
decanta, que todo lo selecciona y lo pone en su justo puesto, se le calificará
como uno de los grandes fotógrafos latinoamericanos.
Es pues para mi un orgullo tener
el gusto de presentar a ustedes este excelente libro9 de don Gabriel Carvajal.
Libro que con atinado sentido y buen gusto ha realizado el instituto
metropolitano bajo la dirección de su rector Marduk Sánchez y con la
coordinación y orientación del periodista y fotógrafo Jairo Osorio.
El libro es una selecta y
deleitosa muestra de Carvajal retratista, dónde encontraremos no sólo placer
estético por la indudable calidad de sus trabajos, sino también una lección de
historia patria, pues allí esta recogido un significativo número de personajes
singulares, de esos que han construido esta esquina de Colombia.
Sea, pues, este libro un bello
homenaje al maestro y un regalo para los ojos y la historia visual del país.
Mil gracias entonces, al
Instituto Tecnológico Metropolitano por este reconocimiento a nuestro fotógrafo
mayor.
Y, en nombre de todos, otras mil gracias a Don
Gabriel que sigue haciendo clic en el momento preciso y desde el mejor ángulo.
Miguel Escobar Calle
Jefe de la División de Información y Cultura
Biblioteca Pública Piloto de Medellín
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