• Búsqueda de libros, revistas, folletos o mapas.
  • Búsqueda, consulta y visualización de fotos, audios o documentos
  • Búsqueda de libros, revistas, folletos o mapas en cinco diferentes bases de datos.
  • Centro de Documentación del Departamento Administrativo de Planeación - DAP.

Silva la modernidad bajo una sombra gótica

José Asunción Silva muere bajo una sombra lunar en la madrugada del 24 de mayo de 1896. En la Bogotá de finales de siglo, a los 31 años. Sin una obra publicada y con un trabajo poético apenas divulgado en periódicos locales y tertulias, para muchos es una obra incomprendida y fuera de su tiempo, para una sociedad pacata y aldeana como la Bogotá de aquellos tiempos, como lo afirma la poetisa, María Mercedes Carranza en su texto: “José Asunción Silva y el modernismo.”

De rancia alcurnia, vivió sus últimos días como inquilino, junto a su madre y hermana, en una modesta casa colonial que compartía con los arrendadores. Solo deudas quedaron de un patrimonio económico poco tiempo atrás, rico y floreciente.

María Mercedes Carranza describe el funeral del poeta:

 

“Fue enterrado en tierra no sagrada, en el siniestro lugar destinado a los sacrílegos que se atrevían a atentar contra su propia vida. Como última despedida no recibió flores, sino un puñado de cal que, antes de cerrar el ataúd, le lanzó a la cara el enterrador. Sin embargo, ese desdichado había escrito la obra poética más importante de Colombia hasta hoy. Había iniciado la poesía moderna en el país, la cual bien puede dividirse en antes y después de él. Y había iniciado también, con algunos contemporáneos suyos de otros países latinoamericanos, la gran revolución de la poesía en lengua española, la revolución modernista.”

 

Carranza afirma respecto a la pérdida de la obra del poeta: “Los infortunios comerciales y la incomprensión hacia su poesía y hacia su cultura, ambas muy sintonizadas con su tiempo, no fueron las únicas desgracias. Un año atrás había perdido buena parte de su obra literaria en cercanías a Barranquilla, al naufragar el barco que lo traía de Venezuela. Se sabe que desaparecieron dos colecciones de poemas, tituladas Las almas muertas y Poemas de la carne, pero el gran revés fue para su trabajo en prosa, ya que naufragaron también Los Cuentos negros y Cuentos de razas, así como la novela corta titulada Un ensayo de perfumería. La novela De sobremesa la reconstruyó poco después”.

La poetisa se refiere a los temas del autor: “Si Silva habla de la muerte, los sueños, la infancia perdida, el amor no satisfecho, las sombras del más allá, lo hace, igual que todos los modernistas, como una manera de negar la sociedad burguesa, que los ha excluido. Se afirman como creadores recurriendo a las utopías o -como en el caso de Silva- refugiándose en experiencias, seres y mundos ya desaparecidos y, por tanto, inaccesibles”.

 

“Silva fue un desadaptado, un rebelde frente a los valores consagrados vigentes y frente a la mediocridad de su medio y no sólo por influencias y circunstancias epocales, sino como reflejo de su crisis personal dentro de ese medio. De ahí también su profundo escepticismo, que algunos críticos han visto como una influencia de Campoamor, poeta que le interesó, según consta en De sobremesa.”

 

La obra de José Asunción para María Mercedes Carranza comprende alrededor de 150 poemas, una novela titulada De sobremesa y una serie, también breve, de prosas y notas críticas. Los poemas están distribuidos en cuatro conjuntos. El principal de ellos, por su calidad y coherencia, es El libro de versos, el único que Silva organizó y dejó listo para publicar. Bajo esas características y con ese título se dio a conocer por primera vez en 1923. En 1945 se hizo una edición facsímilar, excelente reproducción de los originales. Este volumen comprende su producción de 1891 a 1896. Su obra primera, escrita entre los 14 y 18 años, estuvo inédita hasta 1977, fecha en que se halló en la Biblioteca Nacional de Colombia un libro manuscrito, conocido parcialmente, el cual se publicó bajo el título de Intimidades, con un estudio del profesor Héctor Orjuela, experto en el trabajo silviano.

Tomado de:  BANRECULTURAL
Carranza, María Mercedes.
Credencial Historia # 76

 

Hoy queremos exhaltar su obra, y traerlo de regreso a la vida en el recuerdo y la memoria de sus, valga la redundancia, memorables versos. Compartimos con ustedes un fragmento de su poema: Nocturno. ¡Feliz noviembre lectores de La Piloto!

 

NOCTURNO

 

Una noche,

Una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de músicas de alas,

Una noche,

En que ardían en la sombra nupcial y húmeda las luciérnagas fantásticas,

A mi lado, lentamente, contra mí ceñida toda,

Muda y pálida

Como si un presentimiento de amarguras infinitas,

Hasta el más secreto fondo de tus fibras te agitara,

Por la senda florecida que atraviesa la llanura

Caminabas,

Y la luna llena

Por los cielos azulosos, infinitos y profundos esparcía su luz blanca,

Y tu sombra

Fina y lánguida,

Y mi sombra

Por los rayos de la luna proyectada

Sobre las arenas tristes

De la senda se juntaban

Y eran una

Y eran una

¡Y eran una sola sombra larga!

¡Y eran una sola sombra larga!

¡Y eran una sola sombra larga…!

 

 

 

© 2010  |  Biblioteca Pública Piloto de Medellín para América Latina | Carrera 64 No. 50 - 76 | Tel. 4600590