Desde adentro

¡Aracelly, siempre tiene tiempo para pensar en los demás!

Por: admin

18 Feb 2020, 10:33

Aracelly Rodríguez Loaiza nació en Manizales, departamento de Caldas, ella tiene frescos sus   recuerdos de infancia, como cuando sus padres panaderos, se levantaban a las 3 de la mañana a darle inicio a su jornada en el barrio de Nuestra señora del Carmen; también están latentes esas mañanas cargadas de colores fríos y grises, cuando la humedad que se posa en la naturaleza se levanta del suelo en forma de neblina; un poco como si las nubes quisiesen compartir el horizonte con todos los seres vivientes de la tierra.
En medio de aquel ambiente fresco y de gente cordial, recuerda los olores frescos de la parva caliente a las 6 de la mañana. La mamá se encargaba de los buñuelos y el papá del pandequeso. Para hacer esas labores contaban con la ayuda de trabajadores. Al negocio que incluía una cafetería llegaba de paso personas de diferentes lugares y pueblos para hacer algunas vueltas en Manizales. Aracely, quien se distingue entre nosotros sus compañeros, con un espíritu de solidaridad recuerda que ese era un principio de vida formado por su padre, de quien expresa: “papá siempre fue un hombre muy generoso. A veces nos ajustábamos en el hogar para poderle brindar hospitalidad a quien lo necesitaba.”
Muchos percibimos a Aracely como esa mujer cargada de amabilidad y con una preocupación de madre adoptiva con todos sus compañeros. Ella siempre está en actitud permanente de hacer su labor y de servir a los demás. De estar atenta a los que le pasa o requieren sus compañeros.
La familia de Aracely, como buenos paisas, está compuesta por 13 hermanos. Una vez le llegó el hombre ideal, se casó a la edad de 18 años y como al esposo se le presentó una oferta de trabajo en Medellín se vinieron a vivir aquí.
 

 
El principal motor que mueve a Aracely es su familia, sus dos hijas y sus nietos que viven en Estados Unidos. Con orgullo y felicidad nos enseña las fotos en su celular de sus tres nietos y de su hija.
Le preguntamos por los valores de la institución que más encarna y vive, nos dijo que el respeto y la solidaridad. Sobre el respeto nos dijo: “No importa el grado o lo que hacemos en la Biblioteca, todos merecemos y debemos darnos respeto mutuo. A mis compañeros siempre los he tratado con amor, hago lo que debo hacer que son mis obligaciones y siempre tengo tiempo para ayudarlos. Es muy importante que entre todos podamos ayudarnos, esa para mí también una forma de dar amor y también lo aprendí desde la familia.”
Ella en proceso de jubilación trabaja con la misma tenacidad como el primer día que laboró en La Piloto. Buscamos sobre el nombre de Aracely y nos dimos cuenta de que procede del latín y significa “altar del cielo” por lo tanto su nombre tiene connotaciones divinas; además, como dicen que uno se parece a su nombre, encontramos que su nombre está relacionado con el carácter y con alguien que lucha por ganarse el respeto de los demás. Encontramos además que: “Toda mujer que tenga este nombre es sensible, curiosa y creativa. Cuando se propone algo pone todo su esfuerzo para lograrlo. Es amena y agradable en su trato y con los demás, es sociable y le gusta hacer nuevas amistades, aunque sin descuidar las antiguas.”
Le dijimos a Aracely que cerraríamos con un espacio libre para mandar un saludo, hacer una recomendación o dar un agradecimiento, que podía ser a alguien que vive o ya no vive, humano o extraterrenal. Esto nos dijo:
“Un agradecimiento muy grande a Dios, por tenernos en esta tierra, por tener nuestro empleo, por tener una parte donde llegar a reposar y descansar. Agradezco a los jefes y compañeros de la Biblioteca, el apoyo y el cariño que siempre me han dado y la oportunidad de laborar con ellos durante 14 años.
 
 



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