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LA VOLUNTAD DE SER, EN UNA MENTE

Por: admin

06 May 2021, 3:28

Esta brillante mente nació el 8 de enero de 1942 en plena Segunda Guerra Mundial. Justo trescientos años después de la muerte de Galileo. Su infancia es recordada por su hermana Mary Hawking, quien lo recuerda como un niño sobresaliente, inquieto y explorador.  Todo alimentado por la inquietud de su padres, Isobel Hawking y Frank Hawking, ambos académicos  y quienes  realizaban destacadas discusiones familiares en compañía y con la participación de sus hijos; así lo recuerda su amigo de infancia John McCleanahan, quien describe aquel ambiente familiar:

“Había libros por todas partes, las estanterías atestadas e hileras de libros donde quedaba un espacio para colocar más libros. Era una casa poco convencional, un lugar donde los niños contaban con mucha libertad y recuerdo que me alucinaban los temas que se trataban durante las comidas.”    

Sus compañeros en el colegio lo llamaban Einstein, aunque él no se sintiera ni el más sobresaliente ni el más brillante. Sus padres esperaban que estudiara medicina; así que llegaron a un pacto, para hacer la carrera de Ciencias Naturales. Ingreso a  Oxford. Allí se vinculó al Club de Remo. Para sus compañeros era un chico divertido que asistía a la mayoría de las fiestas. Durante su último año de estudios, comenzó a sentir mareos, en una  de sus  caídas pierde el conocimiento. Al tiempo logra recuperarse sin saber que su accidente estará relacionado con una enfermedad determinante para su vida. Se licenció y se inscribe en Cambridge para obtener su doctorado, por el momento el estudiante aspirante al doctorado dedicaba su vida a la idea del Big Bang y los Agujeros Negros. 

Aunque no prestó mucho interés a sus padecimiento de salud, su padre lo convence para hacerse unos exámenes. El diagnóstico, Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una enfermedad progresiva de las neuronas cerebrales y la médula espinal que controlan el movimiento de los músculos voluntarios. 

Sin concluir su carrera y con el peso de una enfermedad progresiva encima, conoce a quien será su esposa Jane Wilde, quien dedicara gran parte de su vida a los cuidados y a los requerimientos de quien poco a poco perdiera su movilidad, pero con un cerebro activo e inquietante por las preguntas más asombrosas relacionadas con el  universo. 

Se convirtió en un divulgador científico capaz de hacer entender al común de las sociedad y en su propio lenguaje, los fenómenos más sorprendentes del universo. Cuando tenía menos de 30 años de edad se lanzó a hablar de las singularidades en el Universo, de los inicios de éste y de los fascinantes Agujeros Negros, del poder constructor y formador de la gravedad. Resulta fascinante escuchar sus apreciaciones de la física aplicado a las macrodimensiones del Universo. Realizó una larga lista de programas científicos relacionados por la génesis del Universo y del futuro de la humanidad.

Poco a poco un  sintetizador de sonido ocupó el lugar de su voz y su pómulo se convirtió en su mano para escribir y contarnos sus observaciones y descubrimientos. Pudo poner en conversación diversas apreciaciones de la ciencia. Por su amplia influencia se convirtió en una figura reconocida y popular.

Su legitimidad científica y su buen sentido del humor lo convirtieron en una celebridad de los medios masivos de comunicación. Era invitado a todo lo que tuviese que ver con la ciencia y el desarrollo de nuevas tecnologías. Expresó las ventajas de la virtualidad y los peligros y retos que traería para la humanidad el desarrollo de la inteligencia artificial y de las posibilidades de la ciencia aplicada a las ciudades inteligentes. 

Participó en diversos estudios científicos y escribió libros para la gente común. Entre sus obras más conocidas se encuentra «Breve historia del tiempo» de 1988, donde en un lenguaje sencillo se ocupa de hablar de cosmología y de conceptos como los agujeros negros y el Big Bang. El texto se convirtió en un bestseller y formó parte de los libros más vendidos en el año de su publicación. Unos 17 libros componen su producción científica a lo largo de su vida.

Cumplidos 71 años ya no podía vivir sin ser asistido por una enfermera y con aparatos respiratorios. En aquel momento aún acudía a la Universidad. El avance progresivo de su enfermedad lo fue haciendo más dependiente de otros. Eso incluso precipitó el fin de su relación con su primera esposa. Ya con una parálisis permanente expresó estas palabras sobre su vida:  

“He pasado dos tercios de mi vida, con la amenaza de la muerte siempre presente. Como cada día podría ser el último, mi deseo es aprovechar al máximo cada minuto. Tener la mente activa ha sido vital para sobrevivir, así como para mantener el sentido del humor.”

Stephen Hawking falleció el 14 de marzo de 2018 como consecuencia de su enfermedad, pero dejó, además de todas sus teorías, libros y conocimientos, algunas definiciones de lo que sería el mundo en el futuro.

En algunos de los programas de divulgación científica realizados por el autor de la Breve Historia del Tiempo, algunos todavía se pueden apreciar en las autopistas de la información. El científico expresa las posibilidades de la virtualidad como un fenómeno básico de la dimensión digital, creada por el hombre, con  la posibilidad de visitar, transitar e interactuar en distintos espacios, sin la necesidad de ubicarse físicamente en ellos, lo que ya de por sí rompe uno de los primeros preceptos de la física.

Así mismo, además de concederle al ser humano la capacidad de vivir la experiencia de un sitio sin estar en él, genera igualmente puntos de encuentro, en donde distintos humanos pueden interactuar, compartir sus ideas, sentimientos y creaciones, sin necesidad de estar en el mismo lugar, lo que además de desafiar la física, introduce nuevas dinámicas sociales.

Sin embargo, estas dos no son las únicas posibilidades de la virtualidad, ya que ella también permite nuevos métodos de trabajo, estudio e incluso para la ciencia. Entre ellas se encuentran las siguientes:

La comunicación instantánea con personas pese a la distancia física, el teletrabajo, nuevas maneras de interacción y relaciones sociales; nuevas formas y espacios para los negocios; la educación a distancia;  la  telemedicina, la cual beneficiará de gran manera a los entornos periféricos que carecen de médicos especialistas. 

De nuevo una figura como Stephen Hawking nos enseña las capacidades inmensas de la condición humana; la de desarrollar habilidades extraordinarias en el cerebro y en el mundo de las ideas, aún a pesar de las limitaciones de un cuerpo físico y limitado.  Una verdadera lección de las inmensas capacidades de la voluntad y de la vida. 

Frases: 

  • “Adaptarse al entorno es lo que se conoce como inteligencia.”
  • “Cuando miramos al Universo, lo vemos tal como fue en el pasado.”
  • “El peor enemigo del conocimiento no es la ignorancia, es la ilusión del conocimiento”.
  • “La raza humana necesita un desafío intelectual. Debe ser aburrido ser Dios y no tener nada que descubrir”.


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