Desde adentro

Orquídea de oro al mérito educativo al Archivo Sonoro de la Piloto

Por: admin

17 Dic 2019, 8:12

El Concejo de Medellín entregó la Condecoración Orquídea de Oro edición 2019. Se trata de su máxima distinción y es entregada a empresas y personas por su aporte a la sociedad en diferentes sectores. En el acto de entrega de la distinción y en nombre de los 9 galardonados la directora, Shiley Milena Zuluaga Cosme, dio las gracias en nombre de las ocho personas y entidades galardonadas. Publicamos algunos apartes de su intervención:
“Por eso creo que una jornada como la de esta noche sirve para contarle a los más de tres  millones trecientos mil   ciudadanos de Medellín y el Valle de Aburrá, que existen personas e instituciones como estas, cuyas acciones resultan importantes pues impactan sus vidas y las de sus familias.
Yo, por ejemplo, represento a una biblioteca en la cual, desde hace por lo menos cuatro décadas, se guardan y se almacenan registros sonoros  de quienes mejor han sabido tener voz en nuestra región. Hablo de figuras académicas, del arte, de la cultura, de la política que han pasado por los continuos ciclos de conferencias de la  Biblioteca Pública Piloto en los que ningún tema nos resulta indiferente. Ellos, o mejor, sus palabras, han quedado grabadas con todas sus emociones, vibraciones, cadencias, temores, quiebres , incertidumbres y certezas. Les doy un ejemplo: el filósofo Estanislao Zuleta, y sus disquisiciones sobre el Psicoanálisis, la democracia y la filosofía. Otro ejemplo: el humanista y empresario  Nicanor Restrepo Santamaría, hablando de los procesos de paz, la industria y la cultura.
Estaremos de acuerdo entonces en que, a la luz de este par de ejemplos que acabo de poner, podemos comprender qué tan vigente, qué tan actual, qué tan contemporáneo resulta a veces el pasado. Aunque las grabaciones las hicimos hace años, parecen de ayer. De ahí la importancia enorme que hay en preservarlas para que puedan ser oídas por otras generaciones. Nosotros lo estamos haciendo: mes a mes convertimos esos casetes a formatos contemporáneos; migramos lo analógico y lo magnético a soportes digitales para que la rueda siga girando y las nuevas generaciones puedan escuchar a viva voz a esos pensadores que nos antecedieron .
A propósito de eso tengo una frase de Eduardo Galeano que quería usar en el epígrafe de estas palabras, pero me resulta más apropiada acá. Dice: “Para no ser mudos, hay que empezar por no ser sordos.”
Concejales, medios de comunicación, consejos directivos, cómplices y empleados de las instituciones que hoy recibimos este reconocimiento: en sus manos está que estas instituciones, proyectos sociales, de investigación, emprendimiento y de patrimonio y memoria, perduren.
No seamos indiferentes a lo importante: legislemos, aboguemos por presupuestos: hagamos lo que deba hacerse. De eso depende que sea posible hablar de desarrollo a escala humana en esta ciudad. Existe una Medellín en la que lo más importante es la investigación, el trabajo digno y el conocimiento. Esa Medellín que a veces parece distante pero que es absolutamente posible habitar en las iniciativas, personas e instituciones que hoy recibimos esta Orquídea de Oro.
Hay entre quienes represento esta noche organizaciones que trabajan por hacer mejores seres y ambientes, me refiero a la Corporación Guanacas y la Corporación CARABANTÚ. Lindo es saber que hay alguien en Medellín que se preocupa por el que viene de los litorales a relacionarse con esta ciudad de todos los colores, aquel que  trabaja contra el  desarraigo  y lo conecta con su cultura,  la de los migrantes, que aún continúa siendo Medellín.
Organizaciones que construyen paz, que hacen tejido humano, a veces tan ausente cuando solo pensamos en la rentabilidad; sin saber que cuando soltamos, compartimos y distribuimos, el retorno incluso puede ser mayor; me refiero a   Kenworth de la Montaña, que sigue creciendo en fuentes de empleo   y a la  Fundación Incolmotos Yamaha, con sus programas en formación musical.
Hay entre nosotros centros de investigación, proyectos dedicados a la ciencia, a hacer de ésta una búsqueda para un mundo más humano, me refiero al grupo BIOS con su propuesta de sostenibilidad agroindustrial, al grupo de genética molecular de la Universidad de Antioquia (UdeA) y al grupo de investigación aeroespacial  de la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) .
Quiero felicitarlos a todos ellos y agradecer a las personas que hicieron posible que hoy estemos aquí recibiendo un premio que lleva como emblema un símbolo de la ciudad y de la región: la orquídea. Los invito a que se sientan orgullosos, pero también reafirmados en  el compromiso  que señalé antes y que pude identificar de aquella conversación. Respondamos a la entrega de esta flor dándole a la ciudadanía la certeza de que en nosotros está el sueño de las sociedades justas.
Para cerrar, los dejo con una frase de José Saramago, un escritor que admiro por la lealtad a sus convicciones y por haber sido la voz de muchos:  “Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos, sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir”.
Saramago fue un escritor, un grande sin duda, pero su mejor ejercicio fue entender que sobre todo era un ciudadano. Salgamos de este recinto con la certeza de que los premiados de hoy son necesarios para el momento histórico del país, de la región y de Medellín, precisamente porque impactan a los ciudadanos. Qué sería de una ciudad como la nuestra sin una biblioteca que custodie su memoria, o sin un grupo de investigadores que encuentran soluciones para nuevas formas de virus, o sin el tesón digno de imitar con el que se forja una microempresa, o los sacrificio y disciplina con los que se forma una mujer atleta de alto rendimiento. No desde la vanidad pero sí desde la franqueza quiero llamar la atención sobre nuestra valía pues nuestro trabajo resulta estructural para otras formas de comprensión del mundo. A veces podemos parecer invisibles, por eso necesitamos ser escuchadas, valoradas y priorizadas  en las agendas políticas, sociales y empresariales.”
 
 
 



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