Desde adentro

Oscar Willians Herrera Herrera: hijo de tres madres.

Por: admin

06 Feb 2018, 11:28

Nací en Bello, Antioquia un 30 de agosto de 1972. Soy un milagro porque nací de 6 meses y mi madre biológica, Lía, falleció al otro día. El pronóstico que el médico le dio a mi padre: Oscar, y a mi abuela paterna: Josefa, era que yo no pasaba de los próximos 10 días.
Mi abuela me llevó para la finca (en Copacabana) y desde ese momento se dedicó a los cuidados especiales que yo requería por ser prematuro, y muy esperanzada en Dios, me dio todo el amor y la dedicación que todo niño recién nacido requiere. Cuando iba a cumplir un año de vida falleció mi abuela y me dejó en los brazos de su hija mayor: Mariela, quien desde ese momento hasta el día de su muerte (julio 13 de 2004), asumió su rol nuevamente de madre, dándome todo su cariño y los cuidados. Estoy muy agradecido con ella, porque nunca me descuidó y siempre fue y será mi ángel de la guarda. Tengo el privilegio, como pocos, de contar con tres madres: la que me parió, la que me recibió en este mundo y me dio las primeras caricias, y la que me cuidó y me crió hasta el día de su muerte.

De mi infancia recuerdo dos momentos: el primero, los períodos de vacaciones escolares. Gracias a que me crié en una finca tuve la libertad y el espacio para jugar con mis primos y amigos durante horas y horas sin parar. El segundo, las épocas de navidad: por los regalos, la noche de velitas, por las horas que invertíamos haciendo instrumentos para cantar villancicos, por el tiempo ocupados en revolver la deliciosa mezcla de natilla con buñuelos, por todo alrededor de esos días de celebración.
A la Biblioteca Pública Piloto llegué el 4 de julio de 1997, recomendado por mi prima Blanca Ruth Cano Herrera. Ese día me presenté en la institución y fui entrevistado por las señoras María José Rodríguez y Ximena González, con la posibilidad de un puesto de trabajo en Recepción, el cual acepté con mucho compromiso. No duré mucho tiempo en el puesto, como ya tenía conocimiento en el arte de la encuadernación, me cambiaron con Plinio Guzmán, quién pasó a ocupar el puesto de la recepción, y yo el de la encuadernación durante 18 años. Hace ya 2 años larguitos me encuentro en un encargo de Auxiliar Administrativo, en el área de Procesos Técnicos, puesto que me ha ayudado a tener otros conocimientos y aprendizajes.
Antes de llegar a la Piloto trabajaba en una empresa de fibra de vidrio. Yo laboré en el área de Producción durante 2 años. Considero que la motivación es fundamental para realizar bien una labor y así cumplir los objetivos trazados.
 
Si lo llevaran a una isla desierta y solo tuviera la oportunidad de llevar un libro, ¿Cuál llevaría y por qué?
Me llevaría el Poder de la intención de Wayne W. Dyer, porque el libro tiene unas instrucciones de cómo usar la “intención” y cómo conectar esa fuerza con el universo de tal forma que nos permita llevar a cabo el acto de crear. Por eso, a través de la “intención”, podemos lograr que nuestra existencia llegue a ser todo lo plena y feliz que deseamos. Es decir, la intención como una energía de la que, sin saberlo, participamos. El asunto es que al mismo tiempo quisiera escribir un libro para contar las experiencias y vivencias que he tenido en los últimos tiempos, a raíz de una situación coyuntural, una especie de angustia existencial que me indujo a una acción riesgosa.
Superé el momento y a partir ahí la vida me ha enviado mensajes trascendentales, a través de personas y situaciones, las cuales he tratado de entender y comprender. Se está produciendo una transformación en mi vida y eso es lo que quisiera contar en el libro, no sólo para llevármelo a una isla sino para dejarlo como testimonio y mensaje de vida a los lleguen allí.



Copyright 2010 © Biblioteca Pública Piloto de Medellín para América Latina.

Skip to content