Desde adentro

Ser precisos en la comunicación mejora nuestro entendimiento

Por: admin

13 Jun 2018, 7:36

Somos parte de un engranaje. La comunicación nos une y a la vez, fortalece nuestros lazos. En la palabra encontramos el ancla y la flecha para trabajar en equipo, para organizar y expresar nuestros descontentos, temores y acuerdos. La palabra es la posibilidad de conocernos y encontrarnos.
Apresurarnos a poner en común algo de lo cual no tenemos toda la información, o aventurarnos a compartir sin la certeza de lo cierto, es tan nocivo y dañino, como que nuestros equipos de trabajo y compañeros se enteren de lo que ocurre a través de terceros. La palabra es mediadora, y por lo mismo, debemos procurar por siempre ser claros y directos, honestos y dispuestos, a con ella construir mejores ambientes de trabajo. El lenguaje es tan rico y diverso que, si no hacemos uso de su precisión, podemos crear todo lo contrario.

Mind Map Team – Illustration

Nuestras palabras pueden llevar solidaridad y confianza. Crear puentes. A su vez también pueden generar incertidumbre y duda. Dice un autor que el lenguaje nos sirve para construir puentes de entendimiento, pero además abismos y murallas. ¿Qué universos estamos creando con la palabra en nuestros espacios de trabajo?
Es nuestro deber democratizar la información y hacerlo responsablemente. Usémosla como un activo de todos. Hagamos precisión en lo que decimos, sirvamos de mensajeros y estafetas de los propósitos institucionales, de nuestras metas, de nuestros logros.
Recordemos que el leguaje construye, aproxima y conecta; además corrige, mejora y potencia.  Reivindiquemos el poder de la palabra. La palabra dulce y dicha a tiempo. La palabra que a veces debe ser dura y certera, pero siempre sencilla, clara y honesta. Debemos aprender de su valor como movilizador, de su sentido estimulante. Detrás de nuestras palabras quedan huellas, quedan sentimientos y emociones impregnadas; las palabras a veces nos llenan de dudas, nos provocan decisión; las palabras están llenas de aptitudes y actitudes. El lenguaje motiva y conecta. No permitamos que las palabras nos distancien, por el contrario, que nos permitan seguir trabajando juntos por un objetivo común.
La medida del poder del lenguaje es la medida de la capacidad de influir sobre uno mismo o sobre los demás, sobre todo en lo que queremos construir en forma colectiva.
Hay dinámicas que ahora son propias de nuestra institución: la transformación y el crecimiento son don valores que cada vez tomas más fuerza. Es así como algunos procesos han cambiado de nombre. Apropiémonos de esas nuevas denominaciones, los procesos de transformación en una institución pueden ser lentos, y requieren esfuerzos y llamados al entendimiento de las partes comprometidas, para luego recoger sus frutos y beneficios. Nombremos las cosas. Hay que reconocer que estamos cambiando. Que seguimos siendo los mismos pero que ahora miramos distinto.
Es importante destacar que la transformación requiere de un alto nivel de compromiso, inversión y dedicación; que con participación y apoyo de quienes tienen la facultad de tomar decisiones y la voluntad de incorporarlas, será posible que ese proceso se logre antes de lo esperado. Algunos dicen que la unión hace la fuerza, pero la comprensión y el entendimiento sin duda, posibilitarán la unión que articulará una institución más efectiva y dinámica para la comunidad y para todos. ¡Adelante y Bienvenidas las palabras! Construyamos, también con ideas, la Biblioteca que queremos y nos merecemos.

 



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